Usar cámaras acorazadas para guardar oro y plata

Considero que el oro y la plata son el activo fundamental de una cartera de inversión. Es decir, son la piedra angular sobre la que se construye el resto de la cartera.

Dada la importancia que tienen para mí los metales preciosos, es esencial mantenerlos a salvo.

La seguridad puede significar cosas distintas para personas distintas. Hasta hace poco, por ejemplo, muchos inversores creían que Suiza estaba aislada de la agitación monetaria mundial. Por eso pensaban que el franco suizo era un lugar seguro donde guardar su dinero, pero la ilusión de seguridad se desvaneció al instante cuando el Banco Nacional Suizo anunció que no permitiría que el franco suizo se fortaleciera más allá de 1,2 francos suizos por euro.

Los instrumentos de deuda del Gobierno estadounidense son otra clase de activo que en realidad solo ofrece una ilusión de seguridad. El autor e historiador escocés Niall Ferguson ha advertido de que los bonos y las letras del Tesoro son un refugio seguro como lo fue Pearl Harbor en 1941.

El oro y la plata son refugios seguros porque son activos tangibles. Por tanto, no tienen riesgo de contraparte. Es decir, no existe riesgo de impago, pero solo si se posee metal físico. El oro y la plata en papel son activos financieros y, por tanto, tienen riesgo de contraparte. Solo ofrecen la ilusión de poseer oro y plata.

Entonces, ¿cómo se mantienen a salvo los metales físicos?

Diversificar los metales es probablemente el objetivo más importante, para reducir los riesgos de confiscación por parte del Gobierno, de pérdida por guerra y de otros acontecimientos extraordinarios. Guarda tu oro y tu plata físicos en lugares geográficos distintos, es decir, en ciudades distintas de países distintos. Aunque no tengas el metal a mano, esta desventaja queda compensada por el beneficio de proteger tu metal con una diversificación global.

Para lograr este objetivo de forma cómoda y segura necesitarás recurrir a cámaras acorazadas gestionadas por profesionales. Por eso, el almacenamiento en cámaras es un factor importante que debes tener en cuenta al comprar oro y plata.

Utiliza siempre cámaras que no sean de bancos. Como los bancos se dedican a prestar, nunca se tiene la certeza de si tu oro está ahí o no. En cambio, las cámaras que no son de bancos se dedican a almacenar, así que todo lo que hacen está orientado a mejorar su negocio de almacenamiento. Por tanto, proteger los activos de sus clientes es un elemento esencial de su modelo de negocio.

Las cajas de seguridad son más seguras que depositar tus metales preciosos directamente en un banco, pero también tienen riesgos. Pueden ser difíciles de acceder cuando necesitas tu metal y quizá no sean prácticas ni rentables para almacenar grandes cantidades de plata. Además, resulta incómodo y arriesgado llevar tu oro y tu plata a cajas de seguridad en distintos países para lograr la diversificación geográfica.

Dondequiera y de la forma en que decidas almacenar tus metales preciosos, se recomienda contratar un seguro. Los operadores profesionales de cámaras acorazadas presentarán una prueba de seguro, que protege tu metal frente a los riesgos comerciales normales. Si la cámara acorazada no asegura tu metal, no la utilices. En conclusión, utilizar cámaras acorazadas para el almacenamiento tiene ventajas y también inconvenientes. Aun así, conviene tenerlas siempre en cuenta, porque ofrecen la forma más práctica de alcanzar el importante objetivo de mantener a salvo tus metales preciosos, a saber, almacenarlos en distintos países.

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