Un acuerdo provisional de moneda comercial para los BRICS+

Los BRICS y la OCS han acordado sustituir los dólares por monedas nacionales en la liquidación del comercio. Este artículo muestra cómo esto está llevando a que el renminbi se convierta en la moneda de reserva de sus miembros.

Antecedentes

En los círculos gubernamentales tanto de Rusia como de China apenas hay dudas de que el dólar no solo está en declive, sino que ahora podría enfrentarse a una crisis existencial. Este declive se ve impulsado por China y Rusia, que avanzan en sus planes para reducir el uso del dólar, no solo entre ellas, sino en todas sus esferas de influencia. Gracias a EE. UU., ya no se utiliza entre China y Rusia, un paso que ha hecho reflexionar a otros países sobre el uso del dólar como arma por parte de EE. UU.

Que el dólar se haya convertido en un arma ha eliminado cualquier complacencia en el enfoque de China ante el problema del dólar. Ahora no tiene ninguna duda de que debe sacar el dólar de sus intereses comerciales en la mayor medida posible y con carácter urgente. Esto es lo que está detrás de la venta de dólares por oro del Banco Popular de China. El banco sabe que, al deshacerse de los dólares, amenaza todo el sistema monetario fiduciario occidental. Pero, con unos EE. UU. cada vez más beligerantes hacia China, también sabe que apenas hay alternativa.

Además, tras un largo período de tipos de interés estadounidenses fuertemente reprimidos y de déficits presupuestarios fuera de control, la trampa de la deuda de EE. UU. está elevando los rendimientos de los bonos y amenaza con hacer colapsar todo el sistema de crédito basado en el dólar. Gestionar las consecuencias debe de ser uno de los temas más candentes entre China y Rusia, así como el futuro de la liquidación comercial entre la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS+. Junto con estas dos organizaciones, ambos hegemones asiáticos saben también que deben independizarse del dólar por temor a verse arrastrados por su caída.

China y Rusia ya han avanzado mucho en esta dirección: han pasado su propio comercio bilateral a una base rublo-yuan, y China actúa además como canal para las exportaciones de Rusia a otros importadores. Ya en 2015, China puso en marcha su CIPS (sistema de pagos transfronterizos), con sede en Shanghái, que permite a los bancos compensar dentro del país las transacciones transfronterizas en renminbi, en lugar de liquidarlas en el extranjero mediante SWIFT o la compensación de Nueva York. Además de negociar futuros de oro y plata en la sección internacional del SGE, China también ha creado plataformas de negociación con precios en renminbi para otras materias primas clave: futuros de petróleo y cobre en Shanghái y, en la Bolsa de Metales Raros de Ganzhou, precios al contado del cobalto, el wolframio y varios metales de tierras raras. 

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