Los mercados sufren una escasez desesperada de oro y plata físicos, lo que se refleja en un continuo "bear squeeze". El interés especulativo sigue siendo moderado, mientras crece la demanda física de los ETF.
Como muestra nuestro gráfico principal, con el cierre de anoche (jueves) la plata ha subido un 76 % en lo que va de año, por delante del oro, que acumula un notable 52 %. El paladio también ha subido con fuerza: un 13 % en la semana y un 59 % en el año, y el platino acumula un impresionante 73 % desde el 1 de enero. Incluso el cobre sube: un 3,9 % en la semana y un 21 % en el año.
La inflación en 2026 es el elefante en la habitación.

En la negociación europea de esta mañana, el oro cotizaba a 3994 $, 110 $ más que al cierre del viernes pasado. Y la plata, a 50,90 $, subió 3,00 $ en el mismo periodo. La liquidez física de la plata es especialmente escasa: según se informa, los tipos de arrendamiento llegaron en un momento dado al 19 %, lo que refleja que no había disponibilidad para cubrir las entregas de contratos a plazo en Londres.
La presión compradora también es evidente en Comex, donde el interés abierto no responde a un precio que se dispara:

En un mercado alcista normal, el interés abierto y el precio subirían a la vez, a medida que los inversores se suman a la tendencia. Aquí su ausencia es notoria, como también ocurre en el oro:

El interés abierto del oro se ha recuperado algo, pero está lejos de indicar un mercado sobrecomprado. Aun así, el oro marca continuamente nuevos máximos. Cabe señalar que lo que vemos en ambos contratos es un mercado alcista técnicamente potente, en el que los inversores aún no han comprado.
Los gráficos son solo un aspecto. Ahora que los grandes bancos de Wall Street pronostican precios del oro más altos hasta 2026, sus departamentos de inversión, que actúan en nombre de sus clientes, han quedado a contrapié. Hablamos de billones de dólares que se están quedando fuera. Por ahora, esos billones están hechizados por la burbuja de las acciones tecnológicas, pero crece el nerviosismo expresado por figuras como Jamie Dimon, de JPMorgan, y el exitosísimo gestor de fondos de inversión libre Ray Dalio. Su mensaje empieza a calar y está llamado a impulsar la demanda de metales preciosos.
La semana pasada señalamos que Comex es, en la práctica, la mayor mina de oro y plata del mundo, ya que entrega toneladas y toneladas a manos de quienes acaparan. En el oro, durante las últimas ocho sesiones de negociación se han puesto a entrega 110,3 toneladas, hasta un total de 1014,5 toneladas en lo que va de año. Y en la plata, las entregas fueron de 547,6 toneladas y 11 407 toneladas, respectivamente.
Además, la demanda de ETF de oro apenas empieza a presionar la liquidez, como demuestra este gráfico del World Gold Council:

Las barras son totales semanales de la demanda neta mundial de ETF, y el azul oscuro corresponde a los ETF norteamericanos. No cuentan toda la historia, porque los participantes autorizados venden ETF en corto y entregan acciones prestadas a cambio de metal precioso. Por ejemplo, a finales de septiembre el interés corto en GLD era de 11 890 650 acciones, el 3,42 % de las acciones en circulación. Conviene tener en cuenta que esto supone una doble titularidad, que perjudica a los titulares inocentes y, además, oculta la demanda aparente.
En divisas, el hecho principal fue la fuerte caída del yen japonés, que refleja la elección de Sanae Takaichi como líder del partido gobernante y, por tanto, futura primera ministra. Se espera que la Sra. Takaichi aumente el gasto público para apoyar a las empresas y, mientras el Nikkei se disparaba con la noticia, el yen se desplomó:

Además, el euro y la libra esterlina parecen perder impulso alcista frente al dólar, lo que sugiere que el índice del dólar ponderado por comercio podría repuntar, quizá hasta poner a prueba la media móvil de 250 días, actualmente en 102:
Esto refleja una carrera a la baja de las monedas fiduciarias. Pero, por ahora, la presión sobre la liquidez domina los mercados del oro y la plata, y esta última parece subir a base de esteroides.
Cerramos este informe con el gráfico de la relación oro/plata, que apunta a niveles bastante más bajos; es decir, la plata seguirá superando al oro, posiblemente de forma espectacular.
