Varios lectores y bloggers han sugerido recientemente que debe de haber connivencia entre Estados Unidos y China en la transferencia de oro físico desde los mercados de capitales occidentales. Suponen que los gobiernos saben lo que hacen, de modo que hay un juego mayor en marcha del que no somos conscientes.
La verdad es que China y los mercados de capitales occidentales ven el oro de manera muy distinta. Apenas se encuentra a nadie en el mercado de metales preciosos de Londres que considere el oro como dinero; y para ellos, si el oro ya no es dinero, la demanda china no es una cuestión monetaria. Lo que sí amenaza el negocio de los bancos de metales preciosos es que un activo financiero útil, capaz de generar muchas veces su valor físico en comisiones, márgenes, rotaciones e intereses, esté siendo drenado del mercado por las tías chinas.
Está claro que casi todos los banqueros centrales occidentales comparten esta opinión y creen que el oro nunca volverá a desempeñar un papel monetario. También sabemos que los asesores gubernamentales de China, formados en el marxismo, han estado a salvo de la antipatía de los keynesianos hacia el oro y se han criado, en cambio, con la creencia de Marx de que el capitalismo occidental acabará destruyéndose a sí mismo. De ello se deduce que creen que las divisas de papel occidentales probablemente también serán destruidas.
Por lo demás, solo podemos especular, pero las siguientes conclusiones sobre por qué los chinos están acumulando oro parecen las más razonables:
- • En China existe la convicción fundamental de que el oro es, en última instancia, dinero, por lo que siempre merece la pena acumularlo vendiendo divisas extranjeras que podrían quedar sin valor.
- • Animar a sus ciudadanos a acumular oro logra dos objetivos: si tienen riqueza real que proteger, se vuelven potencialmente menos rebeldes en tiempos difíciles; y, en segundo lugar, la compra privada de oro reduce el superávit comercial, lo que a su vez reduce la acumulación de reservas en divisas extranjeras.
- • El oro es generalmente aceptado como dinero superior en toda Asia, lo cual responde al interés regional a largo plazo de China.
- • El Gobierno chino (y/o el Partido Comunista) está comprando oro para sí mismo. Suponer que lo utilizará para reforzar el renminbi tiene poco sentido práctico, más allá de quizá un poco de maquillaje para dar credibilidad a la moneda. Más bien parece que está acumulando oro por razones estratégicas no declaradas.
• Mantener a Occidente escaso de oro da a China una enorme ventaja en la actual guerra fría de divisas, y más aún si esa guerra de divisas se recrudece.
Por tanto, la idea de que Estados Unidos colude con China en el mercado del oro tiene que ser un disparate. La verdad tiene que ver por completo con las distintas filosofías sobre el oro.
Las economías occidentales avanzadas han sobrevivido durante bastante tiempo sin utilizar el oro como dinero. La inflación de la moneda y del crédito ha creado una industria financiera moderna que depende por completo del papel fiduciario, y todos en las finanzas convencionales están condicionados a creer en el rentable mundo de las divisas fiduciarias. Por eso están predispuestos a descartar que el oro vuelva a ser dinero alguna vez.
- Por eso Occidente se preocupa menos de lo que debería por perder oro físico, y China se alegra de tener la oportunidad de comprarlo. Y cabe esperar que siga haciéndolo sea cual sea el precio, porque sabe que, en última instancia, el oro es el único dinero verdadero.