La crisis de Chipre ha puesto de manifiesto un problema de percepción en el corazón de las finanzas modernas. Todo el mundo tiene un depósito bancario y lo considera de su propiedad: una especie de almacenaje, si quieres.
En realidad, por supuesto, y como muchos propietarios de oro y plata saben bien, los bancos operan con un sistema de reserva fraccionaria, por el cual tu dinero se presta para generar intereses para el banco (y también para ti).
Un depósito bancario puede ser un activo tuyo, pero es un pasivo del banco. Es lo contrario de, por ejemplo, el metal custodiado en GoldMoney, que no es el pasivo financiero de nadie. El problema es que la gente da por hecho que entre los bancos y sus clientes existe, en lo que respecta a los depósitos en efectivo, una relación comercial como la de GoldMoney.
Es fácil entender por qué la gente lo piensa, dadas las garantías públicas de depósitos y el mal estado de la educación financiera personal en muchos países. Las garantías de depósitos son especialmente problemáticas, ya que a menudo no pueden aspirar a cubrir las pérdidas derivadas de préstamos fallidos, dado el excesivo apalancamiento de la banca moderna (los activos bancarios de Chipre equivalen a ocho veces el PIB del país). James Turk lo comenta con más detalle en una nueva entrevista de King World News. Así, los depositantes se confían y tienen una falsa sensación de seguridad.
En realidad, no hay solución al embrollo de Chipre que no implique pérdidas para los depositantes o para los contribuyentes del norte de la eurozona (en especial los alemanes). Pero dado que este es un año electoral en Alemania, y que cada vez más alemanes están desencantados con el euro y la UE, Angela Merkel tiene la obligación de mostrarse lo más dura posible con países como Chipre, Grecia y España. Por eso no se contempla más dinero alemán.
Las únicas otras opciones son que el BCE imprima dinero o que los rusos acudan al rescate. Pero el BCE es reacio a recurrir a las medidas de QE ilimitado que hemos visto en Reino Unido y Estados Unidos, mientras que las conversaciones con los rusos han fracasado.
Así que se perfila un fin de semana interesante. La próxima semana podría ser animada en lo que respecta al oro.