Malestar social e inflación

La libra esterlina vuelve a estar hoy en el centro de la atención del mercado, y de nuevo por motivos poco favorables: cae cerca de un 1 % frente al dólar tras conocerse una contracción inesperada de la industria manufacturera británica el mes pasado.

La libra se encuentra ahora en su nivel más bajo frente al dólar desde mayo de 2010 y, desde un punto de vista técnico, la situación no pinta bien para la libra esterlina. Como mencionamos en nuestro último artículo de noticias, esto provocará sin duda que se "importe" más inflación a la economía británica, a causa del aumento de los costes de importación, lo que deja en aún peor lugar las afirmaciones que hizo el Banco de Inglaterra hace unos años de que cualquier subida de la inflación sería "temporal".

Tarde o temprano, el Banco de Inglaterra tendrá que afrontar una decisión muy difícil, y probablemente anticipe la que otros bancos centrales deberán tomar respecto a sus propias monedas: subir los tipos de interés para intentar contener la inflación o arriesgarse a subidas de precios aún mayores. El problema, como se vio en el Reino Unido en los años 70 y 80, es que una vez que el "genio" de la inflación sale de la botella, es muy difícil volver a meterlo. Así, igual que el oro cotizado en yenes se ha disparado últimamente, parece razonable predecir que el oro tendrá unos cuantos buenos meses en términos de su valor en libras.

En Economic Policy Journal, Ciaran Ryan llama la atención sobre un magnífico estudio del grupo de investigación económica ETM Analytics, con sede en Johannesburgo, que analiza los países con graves disturbios sociales y cómo se relacionan con la inflación en ellos. Como muestra el gráfico de su artículo, parece haber una fuerte correlación entre inflación elevada y disturbios, un fenómeno bien documentado por el economista Friedrich Hayek. Quizá degradar deliberadamente tu moneda para intentar ayudar a tu economía no sea tan buena idea después de todo.

Volver a los análisis de Goldmoney