El desastroso colapso de MF Global el año pasado ha afectado a los mercados financieros de todo el mundo de muchas maneras.
Dado que era uno de los mayores intermediarios de productos apalancados, no sorprende que este ámbito haya sufrido con toda su fuerza el colapso de MF Global.
Por ejemplo, el volumen de negociación de futuros en las bolsas estadounidenses ha caído de forma notable, principalmente por dos motivos. En primer lugar, los clientes de MF Global que todavía esperan que se les devuelva su dinero no están operando. En segundo lugar, los clientes de otros intermediarios, comprensiblemente preocupados por la seguridad de su dinero, han retirado fondos de esas firmas, lo que ha reducido su capacidad para operar.
El oro no se ha librado de las consecuencias del caso MF Global. Uno de los mayores efectos ha sido que se comprendan mejor los riesgos de poseer oro papel. Los clientes que almacenaban su oro en MF Global se llevaron una desagradable sorpresa. Según informó recientemente Reuters, «los clientes cuyas cuentas fueron congeladas cuando se hundió el intermediario de futuros…[y]...que poseen bienes físicos como lingotes de oro…[no han]…visto recuperación alguna hasta el momento». MF Global demuestra con claridad que poseer metal a través de una casa de bolsa es un producto de oro papel, no oro físico.
Es importante reconocer la diferencia fundamental entre el oro papel y el oro físico, al margen de que el oro papel permite tomar una posición apalancada. Con el oro papel se posee exposición al precio del oro; no se posee oro real. El oro papel es un activo financiero que conlleva riesgo de contraparte, como aprendieron los clientes de MF Global. El valor de su oro papel dependía de la promesa de una institución financiera. En cambio, el oro físico es un activo tangible, sin riesgo de contraparte.
Para destacar un punto clave, hay mucho más oro papel en circulación que oro físico disponible para su entrega. La cámara de compensación del Comex en la ciudad de Nueva York y la de otras bolsas donde se negocian productos de oro apalancados son solo una parte visible de la posición en oro papel que existe en todo el mundo. Nadie sabe realmente cuánto oro papel se ha vendido en total, pero la cifra es enorme.
Así, a medida que se intensifica la carrera por el metal físico entre particulares, bancos centrales y otras instituciones, como ha ocurrido durante la actual crisis bancaria y de deuda soberana de los últimos años, los impagos son posibles. Se producen cuando quienes deben entregar metal para cumplir sus promesas no poseen metal físico. En última instancia, el Comex no es distinto de la Bolsa de Metales de Londres, que incumplió su contrato de níquel hace unos años. Resulta preocupante que parezca razonable concluir que nuestro futuro inmediato depara, por desgracia, la perspectiva de ver el colapso de más empresas financieras y bancos.
Desde hace varios años, la economía global atraviesa una crisis financiera, y a lo largo de la historia estas siempre han estado repletas de promesas incumplidas. Por ejemplo, Lehman Brothers no pudo cumplir sus promesas y, más recientemente, el Gobierno griego no ha podido hacer frente a sus compromisos. Por tanto, la regla general es evitar los activos financieros durante una crisis financiera y, por extensión, evitar también el oro apalancado.
Dado que los problemas monetarios y financieros globales de hoy siguen en gran medida sin resolverse, posee oro físico y no ningún sustituto de oro papel. Además, asegúrate de que tu oro no se guarde en un intermediario o un banco, porque no son seguros, como han dejado claro Lehman Brothers, MF Global y la quiebra de otras firmas. En su lugar, almacena siempre tu metal en la cámara acorazada de empresas dedicadas a la custodia, no a prestar ni a negociar productos apalancados.