Con los problemas de la eurozona empeorando una vez más, la economía china con dificultades y los datos de empleo de EE. UU. mostrando que la economía estadounidense vuelve a ir en la dirección equivocada, el oro ha empezado por fin a hacer algunos movimientos interesantes.
Aunque a menudo es un error vincular directamente el precio del oro con acontecimientos macroeconómicos concretos, la coincidencia es notable.
Si se pueden ordenar las noticias por importancia, el anuncio de que China importó 101,78 toneladas de oro a través de Hong Kong en abril, un aumento considerable, es al menos un hecho tangible. Además, la noticia de que Irán ha intensificado sus importaciones a través de Turquía también podría ser significativa, dado que no tiene acceso a los mercados de divisas y que, presumiblemente, el oro se está usando como moneda.
Sin embargo, traducir esto en precios más altos no está garantizado, porque la valoración de las monedas fiduciarias sin derecho de conversión en dinero-mercancía es puramente subjetiva. Por eso el oro se mueve de forma independiente de la mayoría de los acontecimientos monetarios, y, si lo hace, suele ser por las posiciones subyacentes del mercado y no por los hechos que recoge la prensa.
Con esto en mente, he preparado el siguiente gráfico para mostrar las posiciones netas de los operadores de swaps y de los productores y comerciantes. El contexto de estas dos categorías es, obviamente, el interés abierto del mercado y el precio de mercado del oro.

El primer punto que conviene señalar es que las posiciones netas de swaps han pasado de menos 110.000 contratos hace 15 meses a un nivel cercano a cero hoy. Los swaps son esencialmente coberturas frente a posiciones en otros mercados, de modo que cuando las coberturas están en corto en el mercado Comex, es porque tienen posiciones largas en otros lugares (sobre todo en Londres). Curiosamente, estas posiciones de swaps se redujeron durante la escalada hasta los 1.900 $ del otoño pasado. Desde entonces, es evidente que ha salido algo de oro al mercado como resultado de la corrección desde los máximos, lo que se refleja en unas posiciones cortas netas que sumaron 43.750 contratos el pasado febrero. Después de esa fecha, esas posiciones cortas se han cerrado.
En resumen, la posición neta de swaps indica el alcance de las posiciones largas en otros mercados, incluidos el físico y los contratos a plazo; y la reducción actual nos dice que ha habido compras sustanciales, de más de 120 toneladas, en esta reciente caída.
Veamos ahora la categoría de productores y comerciantes, que también incluye a procesadores y usuarios. Los participantes de esta categoría utilizan el mercado de futuros para transferir el riesgo empresarial: los productores y procesadores venden a plazo para fijar el precio con la vista puesta en cubrir costes, y los comerciantes y usuarios fijan un precio frente a la demanda probable. La posición corta neta se ha reducido hasta unos 128.000 contratos, cerca de los mínimos históricos vistos por última vez en febrero de 2011 y marzo de 2010. Lo que es más importante, esta categoría ha reducido su posición corta neta casi a la mitad desde febrero de 2010. Sabemos por los swaps que esta caída de las posiciones cortas no se ha compensado en otro lugar. Por lo tanto, esta categoría ha retirado unas 250 toneladas de oferta.
En resumen, esta importante categoría podría estar indicándonos que el precio del oro es demasiado bajo. La cuestión clave es cómo responderá a la creciente inestabilidad sistémica y a la demanda que esta genera en todo el mundo. Pero, por ahora, los mercados de metal precioso parecen haberse quedado sin existencias, lo que ofrece la perspectiva de una subida de los precios.