Algunos grandes libros son fruto de toda una vida de investigación, reflexión y disciplina esforzada. Pero otros clásicos se escriben al rojo vivo, en el momento del descubrimiento, con una prosa que brilla como el sol que entra por la ventana de una época en la que una nueva comprensión hace que el mundo se vea nítido por primera vez.
"The Market for Liberty" es ese segundo tipo de clásico, y qué tesoro es. Escrito por dos autores, Morris y Linda Tannehill, justo después de un periodo de estudio intenso de las obras de Ayn Rand y Murray Rothbard, tiene el ritmo, la energía y el rigor que cabría esperar de una conversación de una tarde con cualquiera de estos dos gigantes.
Más aún, estos autores se pusieron a escribir justo en el momento adecuado de su desarrollo intelectual, ese periodo de frescura rapsódica en el que se les había revelado una gran verdad y tenían que compartirla con el mundo. Es evidente que los autores se enamoraron de la libertad y del libre mercado, y escribieron un soneto atractivo, del tamaño de un libro, dedicado a estas ideas.
Este libro es muy radical en el verdadero sentido del término: llega a la raíz del problema del gobierno y propone repensar toda la organización de la sociedad. Parten del principio, con la idea del individuo y sus derechos, avanzan por el intercambio y el mercado, exponen al gobierno como el gran enemigo de la humanidad y, entonces, y aquí está la gran sorpresa, ofrecen una expansión espectacular de la lógica del mercado a ámbitos como la provisión de seguridad y defensa.
Su análisis de este tema controvertido está integrado en su aparato teórico libertario. Trata de las agencias privadas de arbitraje en la gestión de disputas y delitos, del papel de las aseguradoras al ofrecer incentivos rentables para la seguridad y de las agencias privadas en su función de servicios de protección. Por esta razón Hoppe califica este libro de "análisis sobresaliente, pero muy olvidado, del funcionamiento de la competencia".