El estancamiento económico, unido a elevadas cargas de deuda pública, genera inevitablemente crisis de financiación y trampas de deuda. En ningún caso este problema resulta más destructivo que para el dólar fiduciario.
Pero no se trata solo del dólar. Las economías de la eurozona y del Reino Unido no crecen lo suficiente para sostener sus colosales montañas de deuda pública. En este artículo te explico la mecánica de una trampa de deuda: cómo la combinación de unos tipos de interés al alza, que reflejan un riesgo creciente, y unas economías estancadas desencadena trampas de deuda, lo que conduce a tipos de interés aún más altos y empeora todavía más la situación.
Recuerdo la crisis de la libra esterlina de 1975/76, cuando el FMI rescató al Gobierno británico y el Banco de Inglaterra tuvo que financiar deuda a medio plazo con cupones de gilts superiores al 15 %. El Gobierno laborista se vio obligado a recortar su gasto para resolver la situación. Así que te planteo una pregunta para hoy: ¿quién va a rescatar primero al Gobierno de EE. UU., y después al del Reino Unido y a los de la eurozona, y quién les va a obligar a recortar el gasto al borde de una recesión?
Solo lo harán los mercados: primero la crisis y, solo si tenemos suerte, después la solución. Sigue leyendo…
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