Unas cifras de empleo de ADP mejores de lo esperado, unidas a un tono duro por parte de la Reserva Federal, han provocado una subida del dólar en las últimas 24 horas, con los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años en su nivel más alto en ocho meses. El Índice del Dólar se sitúa en máximos de siete semanas, por encima de 80,50.
La reacción en los metales preciosos ha sido bajista, como era previsible: el oro cae más de 25 dólares en las últimas 24 horas y la plata pierde 70 centavos y vuelve a situarse por debajo de 30 dólares. El platino y el paladio han cedido terreno, al igual que las bolsas.
Según las actas de la reunión de diciembre del Comité Federal de Mercado Abierto, sus 12 miembros están divididos a partes iguales sobre si seguir comprando activos hasta finales de este año. Los kremlinólogos del FT (requiere suscripción) intentan analizar al detalle el lenguaje de la Fed, aunque dadas las ambigüedades que presenta (por ejemplo: «Unos "pocos" participantes en la reunión querían usar palabras para describir la condición para subir los tipos de interés, porque pensaban que funcionaría igual de bien que los números, sin el riesgo de que se confundiera con nuevos objetivos de la Fed») se trata de una ciencia bastante inexacta.
Lo que sí podemos afirmar con certeza, y lo llevamos diciendo hasta la saciedad, es que ganará el bando del dinero fácil. Simplemente no hay otra opción dada la magnitud de los pasivos y las deudas públicas en Estados Unidos. Por citar solo un ejemplo, la Oficina Presupuestaria del Congreso estima que el nuevo acuerdo sobre el abismo fiscal aumentará los déficits durante la próxima década en cerca de 4 billones de dólares. Si a esto se suma lo que el FMI denomina «fragilidad topológica de los mercados de derivados» (con un agradecimiento a JSMineSet.com), puedes estar seguro de que, si la Fed decidiera poner fin a la expansión cuantitativa, se produciría un desastre financiero. La expansión cuantitativa ha venido para quedarse, igual que en todos los demás países lastrados por los mismos problemas fiscales.
Hoy podríamos ver más presión sobre el oro si las nóminas no agrícolas de Estados Unidos resultan mejores de lo esperado. No permitas que estos datos a corto plazo alteren tu conocimiento de los fundamentos a largo plazo.