Parece que la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) está debatiendo internamente la posibilidad de que el oro y la plata estén siendo manipulados en los fixings de Londres.
Así lo informa The Wall Street Journal. Al parecer, los responsables de la CTFC han concluido que, si el Libor puede amañarse, también pueden amañarse el oro y la plata en los fixings de Londres. Solo el tiempo dirá si esta línea de investigación los lleva a alguna parte.
Ciertamente, es posible que los bancos de metales preciosos amañen los fixings, simplemente enviando una orden de compra o de venta desde sus propias carteras de negociación durante el fixing. Pero conviene señalar que los fixings se basan en operaciones reales, por lo que no son lo mismo que el fixing del Libor, que se basa en estimaciones.
Probablemente la CTFC se interesa por esto porque lleva años lidiando con acusaciones de manipulación de los mercados del oro y la plata en el mercado de futuros de Estados Unidos. En los futuros del oro y la plata, los comerciales (básicamente, los participantes que tienen que cubrir en el mercado un riesgo de metal precioso físico) están dominados por bancos de metales preciosos que han mantenido posiciones cortas extremadamente grandes, porque cuentan con recursos financieros considerables o, si son demasiado grandes para quebrar, ilimitados.
Tienen las siguientes motivaciones:
- Los reguladores del mercado consideran el oro un activo de alta calidad como garantía. Se ha llegado a utilizar como tal para generar rendimientos sustanciales en comisiones, intereses y beneficios de negociación. Los bancos de metales preciosos han apalancado estos rendimientos en el mercado de Londres respaldándolos con la menor cantidad posible de metal físico que consideran prudente. Por tanto, están expuestos a cualquier subida significativa del precio del metal precioso y tienen un interés directo en mantenerlo bajo control.
- Las grandes posiciones cortas de los bancos de metales preciosos en el mercado de futuros de Estados Unidos, resultado de evitar que suban los precios, los exponen a pérdidas sustanciales si los precios suben, dado que la liquidez física parece estar agotándose.
Muchos participantes del mercado sospechan también que las autoridades están confabuladas con los bancos de metales preciosos estadounidenses para suprimir el precio del oro, con el argumento de que una subida significativa provocaría pérdidas importantes a los bancos y podría desestabilizar los mercados de divisas. En el pasado, los bancos centrales mantuvieron bajos los precios del oro arrendando su oro, que, al ser fungible, se vendía en el mercado. No se sabe cuánto de ese oro se ha devuelto, pero si quedan arrendamientos pendientes, supone un incentivo adicional para que los bancos centrales occidentales controlen el precio del oro.
En el caso de la plata, la posición corta que mantienen los bancos de metales preciosos alcanzó recientemente un máximo de más de 275 000 000 de onzas, lo que equivale a un tercio de la producción minera mundial.