El consejero de la GoldMoney Foundation, James Turk, intervendrá en la cena-reunión anual de primavera del Committee for Monetary Research & Education, que se celebrará en Nueva York el jueves 12 de mayo.
La velada promete ser intelectualmente estimulante, con las intervenciones de James Grant (famoso por GRANT’S Interest Observer), Edwin Vieira, autor de Pieces of Eight: The Monetary Powers and Disabilities of the United States Constitution, que se puede encargar a la GoldMoney Foundation, Daniel Oliver Jr, Victor Sperandeo, Leonard Liggio y Bob Hoye.
El Committee for Monetary Research & Education (CMRE) de Estados Unidos es una organización que participa en la batalla intelectual por un dinero sólido. Durante más de treinta y cinco años ha tratado de educar a la gente en cuestiones monetarias y de mercado, ofreciendo análisis de los mercados de acciones, bonos y divisas, así como comentarios incisivos sobre el sector bancario.
James hablará a favor de la idea de que la libertad humana depende de que el dinero sea canjeable por oro, con especial referencia a la filosofía monetaria de Howard Buffett, padre del multimillonario inversor Warren Buffett.
Buffett padre fue congresista de Estados Unidos durante cuatro legislaturas a finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, en representación de Omaha, Nebraska, por el Partido Republicano. A diferencia de su hijo (que ha menospreciado el oro), Howard Buffett veía el patrón oro como algo inexorablemente ligado a la libertad humana. Como explicó en un discurso hoy famoso de 1948, titulado «Human Freedom Rests on Gold Redeemable Money» («La libertad humana depende del dinero canjeable por oro»), el oro es el patrón de la libertad, mientras que las monedas fiduciarias siguen siendo la prerrogativa de gobiernos opresivos y tiranos.
Algunas de las observaciones del discurso de Howard Buffett pueden arrancar una sonrisa irónica. ¡Qué tiempos aquellos en que los presupuestos de los gobiernos se medían en miles de millones y no en billones! Como se dice que comentó otro republicano del Medio Oeste, el senador Everett Dirksen, sobre el presupuesto federal en la década de 1960: «mil millones aquí, mil millones allá y pronto estás hablando de dinero de verdad».
Dirksen no sabía ni la mitad. Hoy, la deuda oficial total del gobierno de EE. UU. supera los 14 billones de dólares. Pero, como señaló Richard W. Fisher, presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, en un discurso de 2008 (todavía disponible en el sitio web de la Fed de Dallas), las obligaciones federales sin financiar, como la seguridad social (pensiones) y Medicare (atención sanitaria para los mayores), rondan los 100 billones de dólares.
Y todo esto, por supuesto, ignora la terrible situación fiscal de estados como California, Nueva York e Illinois, que luchan con deudas abrumadoras, déficits presupuestarios continuos y enormes obligaciones sin financiar. Mientras tanto, la Fed y otros bancos centrales de todo el mundo imprimen billones de dólares, libras, euros y yenes para mantener bajos los tipos de interés, mantener solventes a los bancos y (aunque no se diga oficialmente) licuar mediante la inflación las enormes deudas que han acumulado e imponer a sus ciudadanos una forma suave de recorte salarial.
La generación de conservadores fiscales de Howard Buffett seguramente se habrá revuelto en su tumba. Es fundamental que quienes comparten su espíritu, como los que trabajan en el CMRE, honren su legado y continúen la batalla por el dinero sólido. Ahora más que nunca, los precios del oro nos están diciendo que los emperadores del mundo van desnudos.
Este evento se celebrará el jueves 12 de mayo en The Union League Club, 38 E. 37th Street, Nueva York