La venta masiva de metales preciosos cobró impulso esta semana, hasta lo que suele llamarse capitulación. Los gestores de dinero (fondos de cobertura) redujeron sus posiciones largas en oro en Comex en 19 044 contratos en la semana hasta el martes 26 de marzo.
Este fue el factor individual más importante en la caída del interés abierto, que continuó durante el resto de esa semana. El interés abierto se muestra en el gráfico siguiente.

Desde el martes, a pesar del descenso del precio del oro, el interés abierto se ha recuperado, lo que indica que hay apoyo comprador en estos niveles. La impresión de dinero en Japón a un ritmo sin precedentes debería acabar siendo un importante factor alcista; sin embargo, las señales de que las economías de EE. UU. y de la eurozona vuelven a caer en recesión han debilitado en general los precios de la energía y de los metales, lo que ofrece una justificación de cara a la galería para rebajar los metales preciosos.
En resumen, los bancos de metales preciosos siguen cerrando sus posiciones cortas en oro, cuya magnitud se conocerá en el Informe de Participación Bancaria que se publica esta tarde.
La plata es muy diferente, como ilustra el gráfico siguiente.

El interés abierto ha ido subiendo hasta cerrar en niveles casi récord a pesar de la caída del precio, y el mercado de futuros ha registrado grandes volúmenes con precios a la baja. El intento de hundir el precio no ha desalojado a las posiciones largas, pese a que los fondos de cobertura mantienen posiciones cortas inusualmente grandes, de más de 22 000 contratos. En última instancia, este comportamiento es alcista, respaldado por una fuerte demanda física de silver eagles y de ETF.
La semana que viene
Predecir el momento y el precio del suelo del oro y la plata es una necedad, pero las señales de repunte del interés abierto con el oro a la baja sugieren que ahora el descenso está limitado por nuevos compradores. Sin embargo, hay jugadores muy grandes en ambos lados del mercado, menos interesados en los fundamentos que en obtener beneficios; por ello, la emoción, más que la razón, es el factor dominante a corto plazo. No se sorprenda si los precios caen más, ni si oye rumores de ventas forzadas de oro por parte de gobiernos, como el de España o el de Italia. En sentido contrario, es probable que se acelere la demanda por la liquidación de depósitos bancarios en Europa y por la cobertura de las instituciones japonesas frente a un yen a la baja.
Es una semana tranquila en cuanto a anuncios, con el énfasis en el viernes.
Lunes: no se espera nada importante
Martes: producción industrial del Reino Unido (-3,5 % interanual) y balanza comercial (-8600 millones de £). Inventarios mayoristas de EE. UU. (suben un 0,5 %)
Miércoles: déficit presupuestario de EE. UU., publicación de las actas de la reunión de marzo de la Fed
Jueves: índice de precios de importación y solicitudes iniciales de subsidio por desempleo de EE. UU.
Viernes: producción industrial de la eurozona; índice de precios de producción, ventas minoristas e inventarios empresariales de EE. UU.