
Nuestro gráfico principal no refleja la volatilidad de esta semana, desencadenada por el asesinato del general de división iraní Qasem Soleimani y la posterior represalia. Aunque el oro bajaba 4 $ respecto al cierre del viernes pasado en la negociación europea de esta mañana, hasta los 1548 $, el miércoles se disparó hasta los 1610 $. La plata también fue volátil y perdió 22 centavos en la semana, hasta los 17,90 $.
Estas condiciones deben de haber puesto a prueba a los bancos de metales preciosos, que mantienen posiciones cortas récord, como ilustra nuestro siguiente gráfico de la posición neta de swaps.

A medida que ha subido el precio del oro, también lo han hecho sus posiciones cortas, y con un equivalente a 34 487 000 onzas (1073 toneladas), la amenaza de una nueva guerra en Oriente Medio les habrá quitado el sueño.
Pero, como han señalado varios observadores experimentados del oro, el aspecto de refugio seguro del oro está sobredimensionado. Una cosa es que seas un comerciante en Irak que protege su patrimonio, pero eso no determina los precios del oro a nivel mundial. Lo que importa es la relación cambiante entre el dinero sólido y el dinero poco fiable, y más concretamente el dinero poco fiable que representa el dólar estadounidense.
Cabe señalar que el espectacular salto del interés abierto a nuevos máximos se produjo antes del asesinato, lo que indica que ya hay consideraciones sistémicas y económicas que están moviendo los precios del oro. La presión ha venido de una demanda creciente de oro en papel, una demanda que se clasifica como especulativa para distinguirla de la comercial.
«Especulador» es simplemente una etiqueta, que puede ocultar una demanda menos efímera de lo que sugiere. Esa demanda está poniendo a prueba el funcionamiento de Comex, que junto con el mercado londinense de futuros trabaja para absorber la demanda ampliando la oferta. ¿Podría ser este el momento en que el sistema por fin se rompa? Porque lo cierto es que, si se suprime continuamente una demanda creciente mediante este mecanismo, no funcionará para siempre.
Ciertamente, hay motivos prima facie para ser alcistas con el oro y bajistas con el dólar y otras divisas fiduciarias. Persisten los problemas de liquidez en el sistema bancario estadounidense, y se siguen necesitando repos para inyectar liquidez en el sistema. Lo que no era QE se ha convertido en QE, y uno de los beneficios para el Gobierno federal es que la demanda de bonos del Tesoro de EE. UU. está asegurada como contrapartida de la creación de liquidez.
Quedaron atrás los días en que los gobiernos no necesitaban financiación inflacionaria en la fase madura del ciclo crediticio. Y ahora que la economía mundial muestra cada vez más señales de desaceleración, los bancos centrales están acelerando el ritmo de la inflación monetaria para intentar evitar una recesión.
Entre los especuladores parece crecer la percepción de que el oro es una cobertura adecuada frente a estos riesgos en aumento. Pero todavía es una pequeña minoría la que lo percibe. Y si eres un banco de metales preciosos, quizá con información privilegiada sobre la magnitud de los problemas sistémicos, querrás deshacer una gran posición corta.
La batalla entre los bancos de metales preciosos que actúan como creadores de mercado y los fondos de cobertura que cubren riesgos está llamada a intensificarse, ya que ambas partes intentan contener riesgos distintos. Comex se puso ayer del lado de los bancos de metales preciosos al subir los márgenes de los contratos un 11 %.
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo son los de su(s) autor(es) y no reflejan los de Goldmoney, salvo que se indique expresamente. El artículo tiene fines meramente informativos de carácter general y no supone que Goldmoney o el autor o los autores le presten asesoramiento jurídico, financiero, fiscal, de inversión o contable. No debe actuar ni confiar en ninguna información contenida en el artículo sin antes obtener asesoramiento profesional independiente. Se ha procurado que la información del artículo sea fiable; no obstante, Goldmoney no garantiza que sea exacta, completa o actualizada, ni que deba tomarse como indicación de resultados futuros, y no debe confiarse en ella como tal. Goldmoney no se hará responsable de ninguna reclamación, pérdida, daño o molestia causados por la información o las opiniones contenidas en este artículo, y cualquier acción emprendida como consecuencia de ellas corre por su cuenta y riesgo.