
Tras un buen comportamiento el lunes, los precios del oro y de la plata bajaron al vencer los contratos de marzo en Comex. En la sesión de esta mañana en el horario europeo, el oro había perdido un neto de 17 $ respecto al cierre del viernes pasado, de 1765 $, y la plata caía 35 centavos hasta 26,90 $.
El interés abierto del oro ha bajado ya hasta 478 835 contratos, menos de 10 000 por encima del mínimo del año pasado. Se muestra en el siguiente gráfico.

La historia es la de las mesas de operaciones de los bancos de metales preciosos recuperando sus posiciones cortas, beneficiándose de que los fondos de cobertura se han asustado por el aumento de los rendimientos de los bonos en USD, como ilustra nuestro siguiente gráfico.

La drástica subida de los rendimientos de los bonos estadounidenses ha sorprendido a los mercados. Para los operadores a corto plazo, como los fondos de cobertura, unos rendimientos más altos de los bonos les animan, en su operación de pares, a comprar dólares y vender oro. El fuerte aumento de los rendimientos de los bonos este mes favorece a los bancos de metales preciosos, que pueden cerrar posiciones cortas y llevar los precios de los futuros aún más a la baja.
Esta noche se conocerá en parte el alcance del daño en la posición neta de los fondos de cobertura en el informe de compromisos de los operadores con datos del martes pasado, y el alcance completo no se sabrá hasta el próximo viernes.
La plata ha sido la protagonista esta semana, con escasez física continuada en todo el mundo. Los flujos netos de plata entregable en Comex han disminuido en 13,5 millones de onzas este mes, dejando existencias registradas para entrega por valor de 27 000 contratos, de modo que los contratos de marzo pendientes, que hoy son 10 945, están sobradamente cubiertos. La amenaza de un impago inspirado por RobinHood/Reddit se ha superado por ahora.
Con la subida de los rendimientos de los bonos y el apaciguamiento de la presión sobre la plata, los bancos de metales preciosos parecen haber recuperado el control de los precios. Pero desde hace algún tiempo, Comex ha ido dejando de ser un pulso entre los bancos de metales preciosos y los fondos de cobertura debido a la creciente presencia de la categoría Other Reportables. Esta incluye bancos centrales, fondos soberanos y family offices, más interesados en preservar su riqueza y que, en el margen, ahora utilizan Comex para asegurarse la entrega. El cambio de estructura de Comex en este sentido se refleja en que los Other Reportables han ido aumentando de forma constante sus posiciones largas netas a lo largo del tiempo.

Esta categoría contrasta con la última posición conocida de los fondos de cobertura, que tenían una posición larga neta de solo 67 956 contratos a 16 de febrero y hoy podría ser de apenas 30 000. En lugar de los beneficios de la operativa diaria, los Other Reportables se mueven más por los fundamentos de la inflación.
Las únicas grandes divisas occidentales sin rendimientos negativos son el dólar estadounidense y la libra esterlina del Reino Unido. En la City se da por hecho que los tipos negativos están en camino. Con la señora Yellen al frente del Tesoro de EE. UU., aumenta la presión para que EE. UU. siga el mismo camino. Pero, dado que el dólar es el medio global de fijación de precios, la Fed parece reacia a romper el límite del cero. La solución es que el Tesoro de EE. UU. inunde los mercados con el saldo acumulado en su cuenta general en la Fed, hacia un sistema bancario que quizá tenga que desincentivar los depósitos cobrando a los depositantes. Esa historia se cuenta aquí.