Esta semana comenzó con una fuerte caída de los precios del oro y la plata cuando los mercados abrieron en Extremo Oriente el lunes por la mañana: el oro bajó 12 $ hasta los 1278 $ y la plata solo 12 centavos hasta los 19,03 $. La clave estaba en la resistencia de la plata, que apenas se movió: fue un ataque al precio del oro, presumiblemente diseñado para activar órdenes stop-loss.
A partir de ahí, los metales preciosos no miraron atrás. Curiosamente, por primera vez en mucho tiempo, los precios subieron en las operaciones de Londres, lo que indica que los impulsaba más la demanda física que la negociación de futuros en EE. UU. Apenas sorprende, dado que el GOFO sigue siendo negativo hasta tres meses vista y está en backwardation todos los días desde el 3 de abril.
La intensidad del rebote del precio del oro se aprecia en el siguiente gráfico de precios del oro y la plata en lo que va de año. Dado el pesimismo a corto plazo de algunos de los principales bancos, solo cabe concluir que existe una firmeza subyacente en estos mercados.

Las cifras de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo de EE. UU. de ayer fueron más bajas de lo esperado, lo que llevó a los operadores algorítmicos a vender oro, que cayó 10 $ en cuestión de minutos. La prueba llegará desde Londres a media mañana: ¿mantendrán los compradores físicos la demanda del mercado o habrá recogidas de beneficios antes del fin de semana?
Los operadores automatizados no se están saliendo con la suya en todo. Los rendimientos de los bonos estadounidenses han caído drásticamente, lo cual es totalmente incoherente con una economía en recuperación, como sugerirían las solicitudes iniciales de subsidio.

Está claro que muy poco del dinero creado mediante la expansión cuantitativa (QE) llega a la economía, salvo a través del gasto público, y que en cambio sigue confinado en los mercados financieros.
La noticia más importante para los mercados de metales preciosos fue el anuncio del fin del fixing de la plata a partir de agosto. El trasfondo de esta medida es la salida de Deutsche Bank del fixing del oro y la plata, que en el caso de la plata dejó solo a HSBC y Bank of Nova Scotia para acordar el fixing diario. Dado el creciente interés regulatorio en los procesos de fixing de ambos metales preciosos, unido a posibles litigios para los bancos implicados, es evidente que resulta insostenible que solo dos bancos sigan fijando el precio de la plata.
La cuestión más amplia del futuro del fixing del oro es más importante. Parece que ningún banco está dispuesto a ocupar el asiento de Deutsche Bank, lo que plantea la pregunta de por qué. Es probable que los responsables de cumplimiento normativo de los principales bancos hayan llegado todos a la misma conclusión: que el fixing del oro puede ser difícil de defender frente a acusaciones de manipulación del mercado, y que sería prudente rechazar la oportunidad. En cualquier caso, en mi opinión, parece haber una posibilidad creciente de que el fixing diario del oro también llegue a su fin.
Anuncios de la próxima semana
Lunes.
No hay estadísticas importantes programadas.
Martes.
Japón: Índice de actividad de todas las industrias, indicador adelantado, comercio despachado en aduana.
Reino Unido: IPC, precios de los insumos, precios de la vivienda de la ONS, precios de producción.
Miércoles.
Eurozona: Balanza por cuenta corriente, confianza del consumidor (avance).
Japón: Tipo de interés a un día del Comité de Política Monetaria del BoJ.
Jueves.
Eurozona: PMI compuesto (avance).
Reino Unido: PIB, índice de servicios, endeudamiento público, ventas minoristas, tendencias industriales de la CBI.
EE. UU.: Solicitudes iniciales de subsidio de desempleo, PMI manufacturero (avance), venta de viviendas existentes, indicador adelantado.
Viernes.
EE. UU.: Venta de viviendas nuevas.