El precio del oro en dólares subió esta semana desde el mínimo del lunes de 1215 $ hasta cerrar anoche (jueves) en 1240 $, y la plata subió de 14,90 $ a 15,20 $.
El comportamiento de la plata frente al oro refleja una volatilidad de la plata inferior a la habitual, una tendencia presente desde principios de este año, que se aprecia en el peor rendimiento mostrado en el gráfico principal de arriba.
A primera hora de la sesión europea de esta mañana, el oro y la plata abrieron con ligeras caídas, reflejo de un dólar algo más fuerte.
Están ocurriendo muchas cosas en torno al dinero y, hasta cierto punto, incluso el oro es un mero espectador de un descarrilamiento monetario en ciernes. En las últimas semanas hemos visto cómo la libra esterlina sufría presión por los temores a un Brexit, además de unas cifras comerciales pésimas. Si el Brexit se produce, será el fin del gran proyecto europeo y el euro podría desintegrarse, pero los mercados todavía no reflejan esta posibilidad.
El dólar ha ido perdiendo terreno frente al euro y al yen. En las últimas ocho sesiones de negociación, el yen se ha revalorizado un 5 % frente al dólar y ha superado el importante nivel de los 110 yenes (un yen fuerte implica una cotización del JPY a la baja). Tanto el yen como el euro tienen tipos de interés negativos, así que estos movimientos resultan contraintuitivos. ¿Podría ser que los tipos de interés negativos estén provocando una contracción del crédito bancario y fuercen una escasez de divisas en los mercados de estas dos monedas?
Las cifras de crédito bancario se publicarán a su debido tiempo, pero incluso entonces no contarán toda la historia. La demanda de monedas con tipos de interés negativos procederá con toda seguridad del sistema bancario en la sombra, debido a la falta de garantías disponibles. Con el BoJ y el BCE comprando todo lo que se les pone por delante, son los bancos en la sombra los que se ven asfixiados.
La forma más sencilla de entender este asunto tan arcano es la siguiente. La función principal de la banca en la sombra es financiar el aplazamiento de la liquidación de toda una gama de instrumentos financieros y valores. Si se eliminan los medios para hacerlo reduciendo la cantidad de garantías disponibles, se forzarán liquidaciones de posiciones financiadas más tempranas de lo que ocurriría en otro caso. Esto significa que los bancos en la sombra y sus clientes demandan efectivo de liquidación para sustituir el crédito que ya no está disponible. Y el efectivo, cuando el crédito ha sido tan barato que incluso compensa pedir prestado, se demanda en las monedas con los tipos de interés más bajos, porque es de ahí de donde se está drenando la garantía del sistema.
Tanto el BoJ como el BCE están absorbiendo casi todas las garantías disponibles. Es acertado sugerir que el oro queda al margen mientras se desarrolla esta situación extraña. Estamos en territorio desconocido y pocas personas comprenden las posibles consecuencias, así que ¿cómo se puede evaluar la compra de cualquier cosa?
Volvamos al sentido común. El precio del oro ha subido menos en yenes y en euros que en dólares o en libras esterlinas. Cuando los bancos en la sombra hayan encontrado un nuevo equilibrio al contraer su crédito lo suficiente, sin duda el euro y el yen empezarán a reflejar algunos fundamentales. Y el oro está barato en estas monedas, como demuestra el siguiente gráfico.

Hasta ahora, desde principios de este año el oro ha subido un 17 % en dólares y un 23 % en libras esterlinas. Pero en euros solo ha subido un 12 % y en yenes unos escasos 5 %. Y si los compradores en estas monedas necesitan más estímulo, el contexto técnico, medido en dólares, eso sí, muestra que la consolidación de las últimas semanas podría estar casi terminada, porque la media móvil de 55 días, que va en ascenso, debería empezar a respaldar el precio del oro.
Las opiniones y puntos de vista expresados en el artículo son los del autor y no reflejan necesariamente los de GoldMoney, salvo que se indique expresamente. Ten en cuenta que ni GoldMoney ni ninguno de sus representantes ofrecen asesoramiento financiero, jurídico, fiscal, de inversión ni de ningún otro tipo. Dicho asesoramiento debe solicitarse a una persona u organismo independiente y regulado que esté debidamente cualificado para ello. Cualquier información facilitada en este artículo se ofrece únicamente como comentario general de mercado y no constituye asesoramiento. GoldMoney no aceptará responsabilidad alguna por las pérdidas o los daños que puedan derivarse directa o indirectamente del uso de dicha información o de la confianza depositada en ella.
