
Ambos metales siguen muy sobrevendidos, pero la caída de principios de semana coincidió con un dólar fuerte, que alcanzó nuevos máximos para el repunte actual antes de retroceder. Este es nuestro siguiente gráfico.

Por el momento, el TWI del dólar se mantiene dentro de un canal alcista, marcado con líneas discontinuas. Una ruptura por debajo de 95,6 (ahora está en 96,89) indicaría que, de momento, el repunte ha terminado.
Esto podría deberse a señales de que la negociación comercial entre Estados Unidos y China da frutos. Por ahora, desde el lado estadounidense llegan señales contradictorias, pero hay presión para avanzar antes de la reunión del G20 del 30 de noviembre. Si se alcanza un acuerdo, cabe esperar que el yuan se recupere con fuerza y que el dólar se debilite. Es casi seguro que provocaría un repunte considerable en Wall Street y suscitaría comentarios favorables de las empresas estadounidenses, que probablemente harán más mella en Trump que seguir con su postura aislacionista.
Sería demasiado pronto para pronosticar un dólar sensiblemente más bajo, porque el verdadero problema es el euro. Los tipos de interés del euro son, en términos relativos, demasiado bajos y, con el sector del automóvil alemán ante una desaceleración, es poco probable que el BCE endurezca su política.
Pero, al menos, la perspectiva de un dólar más débil a corto plazo podría favorecer un cierre forzoso de posiciones bajistas. Esto coincide con un factor estacional: todos los años desde 2013 el oro ha marcado un suelo en diciembre. Los repuntes posteriores, hacia enero y más allá, han sido de un 18 % de media, lo que llevaría el oro a unos 1400 $.
¿Por qué se repite este patrón? La respuesta es una combinación de factores. Primero, el contrato de diciembre es el último contrato de oro activo en Comex del año; el siguiente es el de febrero. Esto suele generar presión vendedora a finales de noviembre, cuando los alcistas deben elegir entre cerrar posiciones o prorrogarlas. Puede dar lugar a un repunte en diciembre si los contratos de Comex están en sobreventa, como ocurre hoy. Esta vez los fondos de cobertura están tan cortos que quizá ya hayamos visto el mínimo.
El segundo factor es el cuadre de libros de fin de año. Los fondos de cobertura con posiciones cortas en Comex tienden a cerrarlas o reducirlas. Los operadores de los bancos de metales preciosos querrán maximizar sus beneficios y, al mismo tiempo, minimizar su exposición. En la práctica, esto significa que pueden mostrar posiciones alcistas razonables, pero es probable que reduzcan las bajistas. El efecto neto es que tienden a ser compradores a final de año o, si están largos, intentarán maximizar los beneficios a precios de mercado.
Aquí es donde resulta relevante nuestro último gráfico, que mide el potencial de cierre forzoso de posiciones de los fondos de cobertura bajistas.

Este contrato de Comex sigue en sobreventa récord. Esta noche tendremos una actualización, pero la actividad de principios de esta semana probablemente confirme posiciones cortas netas de más de 50 000 contratos. La situación técnica respalda una repetición del repunte de diciembre. Si, como parece probable, China y Estados Unidos logran rebajar las tensiones comerciales, el panorama será cada vez más positivo para el oro y la plata.
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