El oro y la plata tuvieron una semana pésima: el oro cayó 31 dólares desde el cierre del viernes pasado hasta 1249 dólares a primera hora de la negociación europea de esta mañana. La plata fue peor: bajó 66 centavos hasta 15,78 dólares en el mismo periodo.

Llevo semanas advirtiendo de que los bancos de metales preciosos querrían llevar los precios del oro y la plata lo más bajo posible antes del cierre del año, sacudiendo a los compradores especulativos para cuadrar sus libros. Como se solía decir, no luches contra el ayuntamiento; en este caso, no luches contra el establishment financiero estadounidense.
La plata está ahora en negativo en el año (en base a cierres), pero, sorprendentemente, el interés abierto en Comex se ha mantenido bien. Este es nuestro siguiente gráfico.
Esto sugiere que hay una alta proporción de cobertura genuina, frente a la pura especulación, lo que dificulta que los bancos de metales preciosos con posiciones cortas cierren sus posiciones. En otras palabras, una alta proporción de las posiciones largas son de usuarios industriales de plata que buscan fijar los precios actuales.
Esto no ocurre en el oro. Aquí, el interés abierto ha caído por fin de forma significativa respecto a niveles anteriores. Este es nuestro siguiente gráfico, que tiene un horizonte temporal más largo que el de la plata, para el contexto de fin de año.
Los dos últimos meses de 2015 y 2016 registraron caídas similares del interés abierto y descensos del precio. Al mismo tiempo, las condiciones técnicas y fundamentales fueron muy parecidas. A mediados de diciembre se produjo una subida del tipo de los fondos federales, y se espera otra este diciembre. La ruptura del precio hizo que los gráficos tuvieran un aspecto pésimo. Lo mismo sucede ahora, como puede verse en nuestro siguiente gráfico.
El gráfico se ha vuelto claramente bajista, con un objetivo de precio inicial en 1210 $. Es, sobre todo, un indicio de lo bajo que se ha vuelto el sentimiento, más que una base razonable para una previsión de precios.
Se sigue jugando con los intercambios de físico. En el pasado, estas operaciones, que eran genuinas como indica su nombre, eran muy poco frecuentes. Ahora parecen ser un mecanismo con el que los bancos de metales preciosos neutralizan los intentos de forzar la entrega trasladándolos fuera de Comex al mercado de futuros de Londres, en condiciones preferentes para la parte que intenta recibir la entrega. En la práctica, son acuerdos fuera de mercado para liquidar una obligación dentro del mercado.
En cualquier otro mercado, esto se consideraría un comportamiento escandaloso y un abuso de mercado, y se sancionaría a los participantes. Pero no en Comex.
No solo el oro y la plata se ven afectados por las consideraciones de fin de año. Se ha difundido que la economía china se está desacelerando, y por eso algunos precios de las materias primas son débiles y van a la baja. Hay algo de exceso de cobre en el mercado, pero poco más, y la economía china parece seguir su curso.
La atención especulativa se ha desviado del oro hacia las criptomonedas, y el bitcoin vive una racha espectacular. Empezó la semana en 9950 $ y ayer llegó a tocar los 19 600 $. Esta mañana cotiza a 16 300 $, pero quién sabe dónde terminará esta tarde. Los futuros regulados del bitcoin se lanzarán en Comex la semana que viene, y los bancos ya se quejan de que no ganarán dinero con ellos. ¿Dará Comex marcha atrás? Al fin y al cabo, parece un casino para los bancos, y si la banca no gana, no juega.
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo son los de su(s) autor(es) y no reflejan los de Goldmoney, salvo que se indique expresamente. El artículo tiene fines meramente informativos de carácter general y no supone que Goldmoney o el autor o los autores le presten asesoramiento jurídico, financiero, fiscal, de inversión o contable. No debe actuar ni confiar en ninguna información contenida en el artículo sin antes obtener asesoramiento profesional independiente. Se ha procurado que la información del artículo sea fiable; no obstante, Goldmoney no garantiza que sea exacta, completa o actualizada, ni que deba tomarse como indicación de resultados futuros, y no debe confiarse en ella como tal. Goldmoney no se hará responsable de ninguna reclamación, pérdida, daño o molestia causados por la información o las opiniones contenidas en este artículo, y cualquier acción emprendida como consecuencia de ellas corre por su cuenta y riesgo.