
El oro y la plata siguieron a la baja esta semana: el oro cayó 20 $ desde el cierre del viernes pasado hasta los 1220 $ en las primeras operaciones europeas de esta mañana (viernes), y la plata, 75 centavos, hasta los 15,87 $. A este nivel, la plata ha perdido casi todas las ganancias de 2017, aunque los precios tocaron fondo el pasado diciembre.
La caída de los precios ha continuado después del cierre del semestre, un momento en el que los bancos de lingotes tienen un historial de presionar los precios a la baja para maquillar sus balances. Sin duda se inventará algún motivo para justificar este movimiento de precios, y el favorito será el efecto deflacionista de que la Fed reduzca su enorme balance. Pero eso es interpretar mal la fragilidad actual del sistema. Podemos afirmar categóricamente que las economías de EE. UU. y del mundo son, sencillamente, adictas a la deuda: necesitan cantidades cada vez mayores o mueren. ¿Alguien piensa en serio que la Fed y los demás bancos centrales dejarán que eso ocurra?
La verdadera explicación de lo que está ocurriendo se ilustra en el siguiente gráfico, que muestra las posiciones cortas en futuros de plata en Comex dentro de la categoría de dinero gestionado.
Esta era la posición el 27 de junio, cuando la plata estaba a 16,69 $. Desde entonces, los bajistas especulativos probablemente habrán aumentado sus posiciones cortas, quizá superando los niveles récord registrados exactamente hace dos años, el 7 de julio de 2015. La situación del oro es similar, aunque mucho menos marcada.
La diferencia entre entonces y ahora es que el interés abierto de la plata está un 10 % por debajo de sus máximos, de modo que, aunque los cortos especulativos son elevados, los largos no se han agotado. Será interesante ver el informe Commitment of Traders de esta semana, correspondiente al martes pasado, que se publicará esta noche después del cierre, y sin duda confirmará un fuerte rebote técnico que ya se hace esperar.
Por tanto, hay dos fuerzas que empujan los precios a la baja. Por un lado, los especuladores que abren posiciones cortas según las tendencias de precios y, por otro, los bancos de lingotes, que están encantados de darle un empujón a la baja al precio para activar los últimos stops colocados por un grupo cada vez menor de alcistas.
Los fondos de cobertura especulativos habrán tomado nota del siguiente gráfico, que muestra el precio del oro y sus principales medias móviles.
Los analistas gráficos dirán que esto es bajista, con el precio por debajo de las medias móviles de 55 y 200 días, ambas en descenso. El mínimo del 10 de mayo está siendo puesto a prueba y, tras él, el soporte se sitúa en 1200 $; si se rompe, los precios podrían caer hasta probar los mínimos de diciembre pasado.
Conviene señalar aquí que, mientras los bancos demasiado grandes para caer puedan crear futuros cortos de la nada, los especuladores acabarán siempre aplastados. Parece que nunca aprenden, porque eso es lo que ocurre cada vez.
Este fin de semana tendrá lugar el primer encuentro entre los cómplices Trump y Putin (según el Estado profundo estadounidense y los demócratas). ¿Se felicitarán por haber manipulado con éxito las elecciones para que saliera elegido Trump, o acordarán que las historias sobre su conspiración carecen por completo de fundamento? Elige lo que quieras, porque nunca sabremos con certeza cuál es la verdad.
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