Los metales preciosos perdieron terreno esta semana por un vencimiento desordenado del contrato de abril del oro en el Comex. Desde el cierre del viernes pasado, el oro bajaba 34 $ hasta los 1288 $ en la operativa europea de primera hora de esta mañana (viernes), y la plata perdía 44 centavos hasta cotizar a 15 $. La víctima más destacada fue el paladio, que tras su ascenso meteórico (se ha duplicado desde agosto) cayó un 15 % en la semana hasta los 1340 $.

Estos hechos parecen estar relacionados con el cierre del trimestre. El oro es más fácil de manipular que el paladio, porque su mercado tiene profundidad. El paladio carece de liquidez, y un banco de metales preciosos que se haya quedado corto tiene medios muy limitados para cuadrar sus libros. Sin duda, buena parte de la subida del precio del paladio ha generado un interés especulativo que se retroalimenta, pero ¿cómo sacudirse a esos inversores? Se asusta a los especuladores destrozando sus otras posiciones, que probablemente estén en oro y plata.
El interés abierto del paladio en el Comex bajó en menos de 3000 contratos durante la semana, hasta 24 340 anoche. Los restantes se valorarán a precio de mercado en los libros de los bancos de metales preciosos al cierre del trimestre, lo que dejará pérdidas sustanciales. Lo mismo ocurrió con sus posiciones en oro, que tras la caída de esta semana han vuelto a sus valoraciones de fin de año. Con su peor comportamiento, las posiciones cortas en plata han sido rentables.
La oportunidad la brindó el elevado nivel de contratos de abril a punto de vencer. El viernes pasado había 155 220 pendientes de venderse, canjearse o entregarse esta semana. Era el momento ideal para que los bancos de metales preciosos con posiciones cortas intimidaran al mercado, y eso fue lo que hicieron.
Además, el dólar se revalorizó frente a un euro débil (su principal componente en la ponderación comercial) y frente a la debilidad de otras divisas (en especial la lira turca).
Esto prepara el escenario para la próxima semana. Muchos operadores han interpretado mal el euro, vendiendo libras para comprarlo, sin darse cuenta quizá de que el verdadero perdedor de un Brexit sin acuerdo será el euro. Además, crece la preocupación por Deutsche Bank, que intenta captar 23 600 millones de euros en deuda y capital antes de su fusión prevista con Commerzbank. Hay motivos suficientes para temer que la verdadera razón sea que los auditores no pueden dar el visto bueno a la fusión, lo que dicho de otro modo significa que Deutsche Bank no solo es insolvente, sino que dejará de operar sin esos fondos. Lo último que necesita la eurozona es que Deutsche se hunda, porque probablemente arrastraría a Commerzbank. Si el corazón del sistema bancario alemán se derrumba, las repercusiones serán impensables.
Quizá no ocurra. Pero eso no es razón para no ser cautos y pasar algo de liquidez de euros a dólares.
El efecto sobre los metales preciosos podría ir en una de dos direcciones. Una nueva huida del euro hacia un dólar que se fortalece apunta a una debilidad continuada de los metales preciosos, al menos hasta que haya pruebas más tangibles de una crisis bancaria en Alemania. Por otro lado, se podría argumentar que la demanda de oro de los inversores de la eurozona probablemente empujará el precio del oro al alza, teniendo en cuenta la escasez general de metal físico.
El tiempo lo dirá. Mientras tanto, este es el comportamiento del precio del oro en las principales divisas desde que comenzó el actual mercado alcista.

En libras, el oro sube un 41 %; en dólares, un 25 %; en euros, un 20 %, y en yenes, un 12 %. ¿Ya tienes el tuyo?
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo son los de su(s) autor(es) y no reflejan los de Goldmoney, salvo que se indique expresamente. El artículo tiene fines meramente informativos de carácter general y no supone que Goldmoney o el autor o los autores le presten asesoramiento jurídico, financiero, fiscal, de inversión o contable. No debe actuar ni confiar en ninguna información contenida en el artículo sin antes obtener asesoramiento profesional independiente. Se ha procurado que la información del artículo sea fiable; no obstante, Goldmoney no garantiza que sea exacta, completa o actualizada, ni que deba tomarse como indicación de resultados futuros, y no debe confiarse en ella como tal. Goldmoney no se hará responsable de ninguna reclamación, pérdida, daño o molestia causados por la información o las opiniones contenidas en este artículo, y cualquier acción emprendida como consecuencia de ellas corre por su cuenta y riesgo.