
El oro y la plata reanudaron su avance al alza, y el oro puso a prueba el martes el máximo de principios de julio, en 1367 $.
Las divisas estuvieron impulsadas por la fortaleza del yen y la debilidad del dólar, lo que benefició al oro en términos de dólares. Tras una pausa en el impulso alcista del oro el miércoles, ayer (jueves) el Banco de Inglaterra anunció un recorte de un cuarto de punto en su tipo base, 70 000 millones de libras adicionales de flexibilización cuantitativa y una ayuda a los bancos para la concesión de préstamos por otros 100 000 millones de libras. Más sobre esto a continuación.
La plata también se comportó bien, pero, curiosamente, su fortaleza pareció llegar durante el horario de negociación asiático, a diferencia de la del oro, que llegó durante el horario estadounidense. ¿Será que la demanda de oro en Asia está siendo sustituida por la de su primo más barato, mientras que en Occidente estamos obsesionados con las políticas monetarias y con la creciente probabilidad de una crisis bancaria en la eurozona?
En todo caso, la relación oro/plata ha caído de forma significativa, como se muestra en el gráfico siguiente.
La plata ya ha alcanzado al oro en rentabilidad en este mercado alcista. Estamos muy lejos de la relación de 16,5:1 de Isaac Newton, que es coherente con su papel como dinero, algo que se ha eliminado por completo del sistema financiero. Pero el máximo de 83 veces de marzo fue, en retrospectiva, un grave error de precio. El comportamiento posterior de la plata puede interpretarse como una confirmación de que hay un cambio fundamental en la dirección del precio del oro, en cuyo caso la plata tenía que ponerse al día.
Así, mientras que el oro ha subido un 28 % en lo que va de año, la plata ya acumula un 47 %. Si el oro sigue subiendo, cabe esperar que la plata continúe superándolo en consecuencia.
La decisión del Banco de Inglaterra
Como se ha dicho, el Banco de Inglaterra recortó los tipos de interés un 0,25 % e introdujo una nueva ronda de flexibilización cuantitativa, repartida entre 60 000 millones de libras en bonos del Estado (gilts) y 10 000 millones en deuda corporativa. Además, el Banco pone a disposición del sector bancario otros 100 000 millones de libras para que presten a la industria.
La intención es reforzar el PIB nominal inyectando más dinero en la economía. Si esto es aconsejable o si puede funcionar no nos incumbe aquí. Lo que sí nos incumbe es que, de los cuatro grandes bancos centrales, solo uno, la Fed, sigue hablando de subir los tipos, aunque esa perspectiva se aleja hacia el futuro. El hecho de que el BoE entre ahora en una fase de reflación acelerada deja aislada a la Fed.
Cada vez está más claro que los principales bancos centrales están muy preocupados por las perspectivas económicas. Y cualquiera que observe la situación de los bancos europeos debe de ser plenamente consciente de que están al borde de un profundo abismo llamado crisis sistémica.
El anuncio de las pruebas de resistencia de la Autoridad Bancaria Europea del pasado fin de semana no ayudó, pues planteó más preguntas de las que respondió. Salvo unos pocos casos evidentemente perdidos, como Banca Monte dei Paschi di Siena, fue un encubrimiento. El resultado fue que las acciones de los bancos europeos cayeron con fuerza, encabezadas por las italianas.
Los acontecimientos en la banca europea se están convirtiendo en un asunto serio para los inversores en oro. Sería un error pensar que el BCE y los demás bancos centrales europeos no volverán a rescatar a los bancos una vez más, porque tienen las herramientas para hacerlo. Lo que preocupará a los mercados es el coste monetario y la confirmación de que buena parte de la razón de las políticas monetarias hiperexpansivas es un planteamiento deliberado para contener el riesgo sistémico.
Esto nos devuelve a la Fed y a la creciente probabilidad de que encuentre excusas no solo para no subir el tipo de los fondos federales, sino incluso para relajar aún más la política. Es esta posibilidad la que el precio del oro podría empezar a descontar, y se aconseja a los inversores en oro seguir muy de cerca la evolución en este terreno.
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