Informe de mercado: huida hacia la calidad

Es satisfactorio ver que los metales preciosos vuelven a estar en favor ahora que 2015 arranca con fuerza.

Aunque «calidad» pueda ser un término subjetivo, parece haberse aplicado, en mi opinión con toda razón, al oro, la plata, el platino y el paladio por parte de inversores que buscan protegerse de la tormenta de volatilidad de principios de año en otras clases de activos. En el conjunto del mundo de las materias primas, los precios del petróleo y del cobre siguen languideciendo, mientras que los metales preciosos han demostrado su valor para los inversores como clase de activo independiente y cada vez menos correlacionada. Creo que esto debe considerarse alcista.

Gráfico del oro

a las 13:00 GMT 2015-01-15

Otro motivo de optimismo es que los metales preciosos encuentran apoyo incluso en un contexto deflacionario y con unas previsiones de crecimiento mundial débiles. Reconozco que parte de la evolución positiva de los precios puede atribuirse a la caída del dólar estadounidense, tras la revisión por parte del mercado del calendario de subidas de tipos en EE. UU., pero sigo pensando que se reconoce el brillo del oro, la plata, el platino y el paladio como una solución eficaz para las carteras.

Como parte de las operaciones de «aversión al riesgo» de esta semana, la demanda de deuda pública ha llevado las rentabilidades a mínimos históricos e incluso por debajo de cero en algunos casos: por ejemplo, los inversores pagan por encima de la par por bonos a 5 años emitidos por Suiza, Finlandia, Japón y Alemania.

Toda la actividad de esta semana ha reforzado la idea de que los inversores que quieran diversificar sus carteras deberían tener en cuenta los metales preciosos, con sus propiedades únicas como clase de activo.

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