El oro está ahora extremadamente sobrevendido, con una opinión emocional unánimemente bajista en los mercados de papel. Los operadores nos dicen que la media móvil de 200 días está claramente rota y que el siguiente nivel de soporte es de 1260 $. Sin embargo, cuando el oro rompió a la baja el nivel de 1280 $ ayer, se recuperó con fuerza hasta probar el nivel de 1300 $ en una reversión brusca de un solo día.
Los comentarios del mercado y el análisis técnico son una cosa; más importantes son los motivos que hay detrás de ese discurso, que se revelan al examinar con objetividad las cifras de Comex. Y aquí vemos que las posiciones cortas de productores y comerciantes han caído a un mínimo de ocho años, en 73 033 contratos, frente a una media a largo plazo de 186 400. Esta es la principal fuente de liquidez para todos los mercados de futuros, y simplemente se ha agotado.
Los operadores de swaps también han reducido drásticamente sus posiciones cortas, rebajando su posición neta en 26 582 contratos, y los ocho mayores operadores tienen entre todos una posición equilibrada. En resumen, los bajistas tienen que convencernos de que vendamos, o tendrán problemas.
Las cifras citadas arriba son del 15 de abril. Desde entonces, el precio del oro confirma este análisis al negarse a bajar y mantenerse abajo (de ahí la reversión brusca de ayer), mientras que el interés abierto ha subido desde el mínimo posterior a la crisis de Lehman, registrado el 4 de abril. Se muestra en el gráfico siguiente.

El aumento del interés abierto nos indica que los vendedores en corto, en su mayoría fondos de cobertura, están abriendo nuevas posiciones sin lograr hacer bajar los precios, por lo que el mercado se está preparando para otro estrangulamiento de los bajistas. Como confirmación, el tipo a plazo del oro en Londres sigue siendo negativo hasta tres meses vista, lo que indica una escasez extrema de metal físico a estos precios.
En estos mercados el sentimiento puede cambiar muy rápido. Esta semana hemos leído que EE. UU. está al borde de otra crisis inmobiliaria porque las ventas (la demanda) se han estancado. El fin de semana pasado los protagonistas ucranianos se reunieron en Ginebra y acordaron "desescalar" la situación. El lunes la situación volvía a escalar.
Ah, y el mejor indicador contrario de todos también llegó el lunes, cuando, según el blog Market Watch del Wall Street Journal, por primera vez en la historia los 72 economistas encuestados por la Asociación Nacional de Economía Empresarial esperan que la economía estadounidense crezca este año. Normalmente es acertado apostar contra tal unanimidad entre los economistas.
La próxima semana
Lunes.
EE. UU.: ventas de viviendas pendientes.
Martes.
Eurozona: oferta monetaria M3, índice de clima empresarial, confianza del consumidor, sentimiento económico.
Reino Unido: PIB (primera estimación), índice de servicios.
EE. UU.: índice de precios de la vivienda S&P Case-Shiller, confianza del consumidor, reunión del FOMC (hasta el miércoles).
Japón: producción industrial.
Miércoles.
Japón: pedidos de construcción, inicios de viviendas, reunión de política monetaria del BoJ, tipo a un día del MPC del BoJ.
Eurozona: IPCA preliminar.
EE. UU.: encuesta de empleo ADP, índice de precios PCE subyacente, índice de empleo, PIB anualizado, índice de precios del PIB, PMI de Chicago, tipo de los fondos federales del FOMC.
Jueves.
Japón: venta de vehículos, gasto real de los hogares, desempleo.
Reino Unido: precios de la vivienda de Nationwide, aprobaciones de hipotecas del BoE, crédito neto al consumo, préstamos garantizados, oferta monetaria M4.
EE. UU.: solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, índice de precios PCE subyacente, ingresos personales, gasto personal, PMI manufacturero, gasto en construcción, ISM manufacturero.
Viernes.
Eurozona: PMI manufacturero, desempleo.
EE. UU.: nóminas no agrícolas, nóminas del sector privado, desempleo, pedidos de fábrica.