
El oro y la plata retomaron esta semana su tendencia alcista para desafiar los máximos recientes, vistos por última vez el 23 de enero.
Los mejores niveles se dieron a mitad de semana, antes de que se produjeran algunas tomas de beneficios a final de semana. A primera hora de la sesión europea de esta mañana (viernes), el oro cotizaba a 1.213 $, 22 $ más que el cierre del viernes pasado, y la plata a 17,33 $, 20 centavos más. El oro sube un 5,5 % y la plata un 9,5 % en lo que va de año, y deben de estar entre las clases de activos con mejor rendimiento. ¿Puede mantenerse?
El impulso actual llega en un momento de debilidad del dólar, por tomas de beneficios tras el repunte posterior a la elección de Trump. Apenas hay duda de que la euforia posterior a las elecciones se está disipando un poco, a medida que los mercados digieren el ritmo sin precedentes de órdenes ejecutivas que emite la Casa Blanca, algunas de ellas cargadas de consecuencias no deseadas. Sin embargo, quizá sea demasiado pronto para dar por hecho un techo del dólar frente a otras divisas. El comportamiento del oro en las cuatro divisas principales es el tema de nuestro siguiente gráfico.
Algo extraordinario ha ocurrido en la negociación reciente de futuros. El interés abierto alcanzó un máximo de 483.408 contratos en Comex el 23 de enero, el día en que el oro llegó a su máximo de enero. Mientras el mercado se consolidaba, el interés abierto se desplomó hasta 391.449 el lunes, mientras que el precio del oro solo perdió 20 $. Las cifras preliminares de anoche (jueves) mostraron que el interés abierto del oro se había recuperado un poco, hasta 403.133 contratos.
Esta evolución se muestra en nuestro siguiente gráfico, que ilustra la espectacular divergencia entre el interés abierto y el precio del oro.
Esto nos indica que los bancos de metales preciosos, que construyeron posiciones bajistas durante el repunte de enero, por alguna razón han cedido al pánico y las están cerrando, igual que los gestores bajistas de los fondos de cobertura. En efecto, el «short squeeze» parece haber quebrado la determinación de los bancos de metales preciosos y, quizá, también la de los fondos de cobertura, que se posicionaron a la baja en el oro como forma de apostar por la fortaleza del dólar. El desglose de posiciones cortas y largas estará disponible más tarde esta noche, cuando se publique, tras el cierre del mercado, el informe Commitment of Traders correspondiente al pasado martes.
Un nuevo factor para los mercados es la disposición del presidente Trump a opinar sobre los tipos de cambio: empezó acusando a China de devaluar el yuan para ganar ventaja competitiva y después a Alemania de beneficiarse de un euro débil. Estas acusaciones sugieren que Trump podría presionar al Fondo de Estabilización Cambiaria a través del Tesoro para que intervenga y empuje el dólar a la baja, lo que desencadenaría una nueva ronda de devaluaciones competitivas. Y hablando de irritar a los alemanes, cabe preguntarse si Alemania podría, a su vez, presionar a Estados Unidos para que acelere la repatriación de su oro.
Esta semana la Fed decidió mantener sin cambios los tipos de interés, una decisión que los mercados esperaban y que apenas los movió. Es de suponer que el FOMC está esperando a calibrar la magnitud del estímulo fiscal de la administración Trump antes de decidir el momento de la próxima subida de tipos.
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo son los de su(s) autor(es) y no reflejan los de Goldmoney, salvo que se indique expresamente. El artículo tiene fines meramente informativos de carácter general y no supone que Goldmoney o el autor o los autores le presten asesoramiento jurídico, financiero, fiscal, de inversión o contable. No debe actuar ni confiar en ninguna información contenida en el artículo sin antes obtener asesoramiento profesional independiente. Se ha procurado que la información del artículo sea fiable; no obstante, Goldmoney no garantiza que sea exacta, completa o actualizada, ni que deba tomarse como indicación de resultados futuros, y no debe confiarse en ella como tal. Goldmoney no se hará responsable de ninguna reclamación, pérdida, daño o molestia causados por la información o las opiniones contenidas en este artículo, y cualquier acción emprendida como consecuencia de ellas corre por su cuenta y riesgo.