
Tras el repunte de las dos semanas anteriores, era natural que los metales preciosos consolidaran esta semana. El oro, que cerró en máximos el viernes pasado, perdió 23 $ hasta los 1281 $ en la apertura europea de esta mañana (viernes), y la plata 34 centavos hasta los 17,08 $. La negociación en Comex fue moderada y el motivo de la pausa parece ser la continua subida del dólar.
Era probable que el dólar prolongara su subida, dada su caída desde principios de año. En esencia, es una pausa que refleja a los operadores asegurando beneficios. Y cuando ese proceso termine, es probable que el dólar retome su tendencia bajista.
Hay dos razones por las que el dólar sigue debilitándose. La demanda exterior de dólares tenderá a deteriorarse, ya que China sigue socavando su condición de moneda dominante en las liquidaciones. Las últimas medidas, que culminarán con la próxima introducción de un contrato de futuros del petróleo en yuanes en la Bolsa de Futuros de Shanghái, golpean el corazón de la posición del dólar. Todo indica que este contrato empezará a cotizar el mes que viene, de modo que a principios de 2018 debería estar razonablemente consolidado.
Con el tiempo, esto debería implicar que el crédito bancario concedido en el exterior desde Estados Unidos se contraiga, como reflejo de la venta de dólares excedentes. En la medida en que estas ventas no se neutralicen mediante la intervención cambiaria de las autoridades o la reducción de los balances de los bancos, esos dólares excedentes acabarán en el mercado nacional e inflarán el crédito interno. La transferencia del exterior al mercado nacional llevará inevitablemente a una pérdida de valor del dólar.
La segunda razón de la caída del dólar es que China probablemente aumentará su demanda de materias primas industriales, ahora que ha terminado el Congreso de esta semana. En el plano interno, Estados Unidos afrontará una inflación de precios impulsada por las materias primas, como todos los demás. Pero tras haberse apartado de la historia de crecimiento de Asia, la economía estadounidense seguirá siendo relativamente débil. La Fed se debatirá entre mantener el estímulo monetario y la necesidad de contener la inflación de precios. En estas condiciones, los tipos reales serán cada vez más negativos, lo que alimentará una mayor debilidad del dólar.
El precio del oro es la otra cara de la moneda. Por ahora se habla de subidas de los tipos de interés del dólar, quizá otro cuarto de punto aproximadamente, seguido de otro cuarto de punto a su debido tiempo. Pero ¿hasta dónde puede llegar este proceso antes de que la montaña de deuda en dólares empiece a deslizarse hacia la insolvencia?
Los mercados se centran en el corto plazo y no descuentan los crecientes peligros a los que se enfrenta el dólar. Eso va a cambiar, y el calendario podría estar ligado a los planes de China de ampliar el número de contratos de futuros denominados en yuanes. Se ha comentado que Irán, Rusia y quizá Venezuela venderán parte de sus yuanes por oro, vinculando el petróleo al oro mediante futuros en Shanghái y Hong Kong. Eso empujaría al alza el precio del oro, pero aún no se ha establecido el deseo de comprar oro con el exceso de yuanes.
Lo más probable es que el factor determinante sea el dólar, ya que los exportadores de petróleo ven su inevitable declive por las razones expuestas. Verán el oro como una cobertura frente al dólar, más que como una moneda sustitutiva que mantener. Sin embargo, a corto plazo debemos pasar de preocuparnos por la próxima subida del tipo de los fondos federales a valorar mejor las importantes amenazas a las que se enfrenta el dólar.
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo son los de su(s) autor(es) y no reflejan los de Goldmoney, salvo que se indique expresamente. El artículo tiene fines meramente informativos de carácter general y no supone que Goldmoney o el autor o los autores le presten asesoramiento jurídico, financiero, fiscal, de inversión o contable. No debe actuar ni confiar en ninguna información contenida en el artículo sin antes obtener asesoramiento profesional independiente. Se ha procurado que la información del artículo sea fiable; no obstante, Goldmoney no garantiza que sea exacta, completa o actualizada, ni que deba tomarse como indicación de resultados futuros, y no debe confiarse en ella como tal. Goldmoney no se hará responsable de ninguna reclamación, pérdida, daño o molestia causados por la información o las opiniones contenidas en este artículo, y cualquier acción emprendida como consecuencia de ellas corre por su cuenta y riesgo.