En este informe examinamos las posiciones técnicas y de mercado del oro y la plata, y concluimos que los 3.000 $ no son un obstáculo para el oro y que la plata aún tiene mucho margen para recuperar terreno.

El oro y la plata subieron con fuerza esta semana: el oro alcanzó nuevos máximos, mientras que la plata, que últimamente ha rendido menos que el oro, está recuperando terreno rápidamente. En la sesión matinal europea, el oro cotizaba a 2.999 $, con una subida de 90 $. Y la plata, a 33,98 $, subió 1,48 $. Esto supone que el oro acumula una subida del 14 % en lo que va de año, y la plata, del 18 %: rendimientos sólidos que contrastan claramente con los de otras clases de activos, que se deslizan hacia mercados bajistas.
Este comportamiento empieza a ser percibido por el sector de la gestión de inversiones, que está muy infraponderado. Como reflejo de ello, el volumen de negociación de futuros del oro ha aumentado, igual que el interés abierto en Comex. En el gráfico siguiente, fíjate en cómo el interés abierto (la línea negra) puede subir sin problema hacia los 600.000 contratos antes de indicar que los futuros del oro están sobrecomprados.

¿Qué significa esto?
Sencillamente, dado que el oro (y la plata) son los únicos mercados alcistas para los operadores de fondos de cobertura, es probable que sigan comprando futuros y vendiendo dólares, su clásica operación de pares. Con los swaps en corto y sometidos de nuevo a presión, parece que el nivel psicológico de los 3.000 $ se superará con facilidad.
A continuación, el gráfico técnico del oro:

Es evidente que el oro se está revalorizando en un contexto de liquidez física limitada. La liquidez mundial ha sido absorbida desde todos los rincones hacia los almacenes de Comex, como muestra el siguiente gráfico de MacroMicro:

Las existencias de Comex son ahora las más altas de la historia, pero parece que la mayor parte ya está comprometida. En los últimos cuatro años naturales, se han solicitado para entrega unas 2.000 toneladas. El descenso de las existencias desde el 16 de febrero de 2021 hasta octubre pasado fue de 675 toneladas, lo que deja unas 1.300 toneladas de entregas solicitadas aún sin justificar. Y desde el 1 de enero, con 344,39 toneladas, el ritmo de estas entregas se ha acelerado hasta un equivalente de más de 1.700 toneladas para este año.
Parece que la presión sobre los bajistas aún no ha terminado.
La plata ha despertado de su reciente letargo y ha vuelto a superar al oro, con la relación oro/plata bajando desde los máximos de finales de febrero, de 92,4, hasta 88,2 actualmente. A continuación, el gráfico técnico de la plata:

Esta es una de las posiciones técnicas más alcistas que probablemente veas. Tras probar el soporte de la media móvil ascendente de 55 días y superar su reciente rango menor de consolidación, el precio no debería encontrar impedimento en el nivel de 35 $ para seguir subiendo.
Además de la escasez de oferta física de plata a largo plazo, cabe señalar que la subida del oro sin duda anticipa una futura debilidad de las monedas fiduciarias y, por tanto, está arrastrando al alza a los principales metales industriales, cotizados en ellas. El cobre ha subido un 23 % desde el 1 de enero, y el acero en bobina laminada en caliente, un 32 %. Es cierto que otros metales aún no han seguido el movimiento. Pero vemos todas las razones para pensar que la plata, como metal industrial que se ha rezagado respecto al oro, tiene mucho margen para recuperar terreno.
Para intentar cuantificarlo, tenemos que observar el gráfico de la relación oro/plata.

En primer lugar, debemos descartar el extraordinario pico de 125 del 19 de marzo de 2020, justo antes de la covid, cuando la plata se vendió hasta los 11,64 $. Por lo demás, la relación ha tenido un techo en torno a 93 (la línea discontinua superior) y un suelo aparente en torno a 65. Una relación de 65 llevaría la plata a 46 $ con el precio actual del oro, pero haría falta un mercado alcista del oro para que esa perspectiva fuera significativa.
Eso es lo que tenemos. La demanda de ETF empieza por fin a tener un efecto positivo, como ilustra el gráfico del World Gold Council que viene a continuación.

El repunte espectacular de la demanda de ETF físicos es un factor adicional que pilla en corto al mercado del oro. Es una prueba de que la comunidad inversora en general, tras haber ignorado el oro hasta ahora, se está sumando. Los fondos de cobertura lo ven y van a aumentar sus compras de futuros y de ETF apalancados: ninguna otra cosa rinde tan bien. Los bancos de metales preciosos también lo ven ahora, y para ellos se acabó el juego.
En conclusión, solo ahora los mercados de capitales occidentales, con su enorme poder adquisitivo, se vuelven alcistas con respecto al oro y la plata.