El Gobierno indio volverá a subir los aranceles a la importación de oro

Como si las nuevas normas del Gobierno indio del año pasado no hubieran causado ya bastante confusión en los mercados locales del oro, mañana el Ministerio de Finanzas y el Banco de la Reserva de la India (RBI) publicarán nuevas normas destinadas a elevar al 6 % los impuestos a la importación de oro.

Los comerciantes de oro están consternados por estas nuevas medidas y sostienen que el mercado del oro del país, el segundo más grande del mundo, está siendo injustamente utilizado como chivo expiatorio ante la debilidad de la rupia y el elevado déficit por cuenta corriente. Ellos y muchos economistas consideran que estas medidas son contraproducentes y demuestran que el Gobierno indio sigue demasiado apegado al tipo de controles de mercado que se convirtieron en un sello distintivo de la economía socialista del país tras la independencia.

El año pasado el Gobierno indio cuadruplicó los impuestos a la importación de oro, del 1 % al 4 %. Se espera que esta semana presente nuevos planes para elevar el tipo al 6 %. En abril del año pasado, el RBI ordenó a todos los bancos comerciales indios que presentaran informes semestrales sobre el volumen total y el valor financiero de todas las importaciones de oro realizadas por instituciones financieras, bancos, agencias de comercio de oro, empresas de importación y exportación, así como por determinados comerciantes de oro y joyería.

Sin embargo, estas medidas han tenido poco efecto sobre la demanda india de oro físico. Según el RBI, las importaciones de oro del país representan aproximadamente el 80 % de su déficit por cuenta corriente. Por ello, el banco central ha decidido apretar de nuevo las tuercas. El mes pasado se prohibió a los bancos comerciales indios conceder crédito para la compra de oro.

Durante el ejercicio 2011/12, el déficit por cuenta corriente de la India aumentó hasta el 4,2 % del PIB. La rupia fue una de las divisas con peor comportamiento del mundo y siguió depreciándose frente al dólar estadounidense y otras divisas principales. Al mismo tiempo, las importaciones de oro crecieron cerca de un 40 % en comparación con el año anterior, hasta alcanzar un valor financiero de aproximadamente 62.000 millones de dólares estadounidenses.

La devaluación de la rupia es especialmente problemática para el Gobierno indio porque casi todo el petróleo crudo del subcontinente es importado. Por tanto, una rupia más débil implica precios más altos del petróleo y de sus derivados. El RBI podría intentar subir los tipos de interés para apuntalar la rupia, pero esto podría ahogar el crecimiento económico.

Según las estimaciones, en la India hay unas 25.000 toneladas de oro en manos privadas. Desde hace tiempo, altos cargos políticos intentan encontrar la forma de estimular la salida a circulación de ese oro atesorado como medio de impulsar la economía. Hace unos meses, la Federación de Comercio de Gemas y Joyería de la India dijo que hacía falta un plan para lograr que los poseedores privados y religiosos presten parte de su oro a los comerciantes.

Los grandes comerciantes indios temen que una mayor regulación les haga perder terreno frente a otros competidores asiáticos, en particular los comerciantes de los Emiratos Árabes Unidos, Turquía y China. Las políticas de comercio de oro en estos países son fundamentalmente liberales, ya que, a diferencia de la India, fomentan la compra de oro.

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