China tiene en sus manos el futuro de la deuda de EE. UU.

Ahora que la financiación a corto plazo mediante letras del Tesoro debe de estar casi agotada, ¿cómo financiará el Tesoro de EE. UU. el déficit presupuestario, que este año supera con creces los 3 billones de dólares?

Según el Tesoro de EE. UU., los dos mayores compradores de bonos del Tesoro estadounidense han sido Japón y China. Japón es ahora el mayor tenedor, pero esto refleja sobre todo los intereses de fondos de pensiones, aseguradoras y una operación de carry trade. La mayor parte de los 775.000 millones de dólares registrados como chinos corresponde al propio Gobierno chino, lo que lo convierte, con diferencia, en el mayor tenedor individual. Esto se debe a que China aplica controles de cambio, que limitan la inversión extranjera de las instituciones nacionales. Y en el pasado, el Banco Popular ha acumulado dólares y bonos del Tesoro de EE. UU. (y oro) como consecuencia de los superávits comerciales.

Reino Unido y otros países también figuran como grandes tenedores. Pero, como en el caso de Japón, no se trata de posiciones de organismos gubernamentales y el Tesoro de EE. UU. no puede influir en ellas directamente. Por eso el Tesoro de EE. UU. mantiene contactos con el Banco Popular y con los responsables del Tesoro chino, para tratar de convencerlos de que no vendan, sino de que compren más bonos del Tesoro estadounidense. Al estar en una trampa de deuda, los estadounidenses necesitarán desesperadamente asegurar la financiación sin que suban los costes de intereses, lo que empeoraría aún más una situación de deuda pública que ya se deteriora.

Hasta ahora, en este ejercicio fiscal, el Tesoro ha financiado su déficit con letras del Tesoro, instrumentos a corto plazo emitidos con descuento por los que actualmente paga el equivalente a más del 5 %. Pero llega un momento en que se agota el exceso de liquidez en los fondos monetarios y en los balances bancarios, y el Tesoro debe plantearse una financiación a plazo a lo largo de la curva de tipos. Los bancos serán reacios a asumir riesgo de duración y, en cualquier caso, querrán reducir el apalancamiento de sus balances en una economía en dificultades. Por eso importa China, como mayor tenedor individual de bonos del Tesoro estadounidense.

Las autoridades chinas tienen ahora que tomar una decisión importante. ¿Rescatan a los estadounidenses o recortan sus pérdidas en los 775.000 millones de dólares?

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