Ahora todos somos zombis

Durante décadas, todas las naciones del G7 y muchas otras han impedido la destrucción creativa de la que depende el progreso económico. Países enteros están ahora zombificados.

La consecuencia es una deuda desbordada e improductiva, tanto en el sector público como en el privado. En el pasado, los niveles de deuda eran lo bastante bajos como para que los bancos centrales pudieran imponer nuevas rebajas de los tipos de interés y así perpetuar las malas inversiones. Eso ya no es posible, con ratios de deuda pública sobre PIB en el G7 que superan habitualmente el 100 %. Este artículo sostiene que los tipos de interés no bajarán de forma significativa, si es que bajan, y que seguirán subiendo.

La subida de los tipos de interés amenaza con destruir las empresas estancadas que conforman la mayor parte de las economías del G7, y con ello pone en peligro sistemas bancarios enteros. A medida que ha aumentado su poder, los bancos centrales son ahora también responsables de la integridad financiera del entorno empresarial. Las quiebras individuales pueden tolerarse, pero la perspectiva de fallos generalizados obliga a los gobiernos y a sus bancos centrales a evitarlos.

En consecuencia, no se ha permitido que el concepto de destrucción creativa de Schumpeter obre su magia, y sin ella el capitalismo no logra generar progreso económico. Solemos ser conscientes del progreso económico que surge de las nuevas tecnologías porque es evidente. Pero somos menos conscientes de la necesidad de que los procesos más corrientes evolucionen de forma continua. En los mercados libres esto se consigue mediante la competencia entre proveedores por mejorar los productos y servicios para el consumidor. 

De ello se desprende que debe producirse un proceso darwiniano de evolución natural, por el cual las empresas que no están capacitadas para sobrevivir a la competencia deben desaparecer, y su capital y su mano de obra deben reorientarse hacia una producción que sea viable y capaz de anticiparse a unos patrones de consumo en constante cambio.

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