Actualización del Índice del Miedo: edición del Índice del Miedo del euro

Incluso antes de que la Reserva Federal anunciara su última ofensiva de compra de bonos el 13 de septiembre, las medidas de oferta monetaria de EE. UU. ya crecían a buen ritmo. Los cálculos no oficiales del M3 alcanzaron los 14,7 billones de dólares en agosto.

Ahora que la Fed ha aprobado una impresión de dinero adicional de 80.000 millones de dólares al mes (40.000 millones en MBS y 40.000 millones en deuda del Tesoro), podemos tener mucha confianza en alcanzar este año nuestra proyección anterior de 15 billones. Después será muy difícil predecir, ya que la impresión de dinero se acelerará más allá de los modelos lineales.

A medida que más gente se dé cuenta de esto y comprenda que, en nuestro mundo interconectado, hay muy pocos lugares y clases de activos inmunes a la imprudencia de nuestros planificadores centrales, los metales preciosos irán ganándose poco a poco el favor de los inversores comunes: primero como inversiones refugio y después como metales monetarios.

Índice del Miedo, septiembre de 2012

El Índice del Miedo es una medida perfecta de la confianza en el dólar, ya que lo compara con su único rival real en el mundo moderno. En nuestro sistema posterior a Bretton Woods, todas las grandes monedas fiduciarias están estrechamente ligadas al dólar, por lo que hablar del euro, el yen o el RMB como alternativas al dólar bajo el sistema actual es un error. Todos los grandes bancos centrales compiten por imprimir; todos intentan seguir el ritmo del dólar en una serie de devaluaciones competitivas que recuerda a una carrera armamentística. A largo plazo, todos correrán la misma suerte.

Sin embargo, resulta interesante, al menos para quienes se centran más en el corto plazo, echar un vistazo al panorama relativo. Podemos hacerlo comparando el Índice del Miedo del dólar con nuestro nuevo Índice del Miedo del euro.

Índice del Miedo del euro frente al Índice del Dólar

Como puedes ver en el gráfico anterior, la moneda europea sufre una falta de confianza en comparación con el dólar. Apenas sorprende, dado que la unión monetaria de la eurozona está en su adolescencia temprana, mientras que el dólar reina como moneda de reserva mundial desde la Segunda Guerra Mundial. Por eso, en tiempos de incertidumbre, la huida hacia la seguridad sigue implicando un fortalecimiento del dólar (al menos frente al euro y la libra esterlina).

Una pequeña advertencia sobre el Índice del Miedo del euro: las reservas oficiales de oro de la eurozona no están distribuidas de manera muy uniforme. De las 10.787 toneladas (347 millones de onzas) de oro en manos de los estados de la eurozona (según datos del World Gold Council y el FMI), más del 80 % está en poder de solo tres países: Alemania (3.395), Italia (2.452) y Francia (2.435). Podría decirse que esto da a los países ricos en oro un incentivo para abandonar el euro, dados los costes paralizantes que podrían afrontar como consecuencia de los planes de «unión fiscal» de Bruselas. Un segundo asunto que no hay que ignorar es que una cantidad no especificada pero considerable de este oro europeo, en particular del alemán, se encuentra en realidad al otro lado del Atlántico, en las cámaras de la Fed de Nueva York. ¿Podrían los europeos lamentarlo algún día? Como dice el viejo refrán: «la posesión es nueve décimas partes de la ley».

Sin embargo, lo que el gráfico anterior sí muestra con claridad es que la confianza cae tanto en el dólar como en el euro. El M3 de la eurozona (por suerte el Banco Central Europeo sigue publicando este dato, a diferencia de la Fed, que dejó de publicar las cifras del M3 hace seis años) también ha crecido a buen ritmo: alcanzó los 10 billones de euros en el tercer trimestre de 2012 y se ha duplicado desde 2001. Quien piense que el BCE guarda siquiera un vago parecido con su supuesto antecesor espiritual, el Bundesbank, debería echar un vistazo a los casi 500.000 millones de euros creados desde 2011. Y eso antes de que la palabra «ilimitado» pasara a formar parte de los discursos de Mario Draghi.

Las monedas seguirán fluctuando en valor unas frente a otras, pero puedes estar seguro de una cosa: frente al oro y la plata, todas seguirán perdiendo valor.

James Turk lleva años escribiendo sobre el Índice del Miedo, como puedes ver en su sitio web Free Gold Money Report.

fórmula del Índice del Miedo

El Índice del Miedo del euro se basa en la misma ecuación, pero utiliza el M3 del euro (según los datos del BCE) y la suma de las reservas de oro del Eurosistema.

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